Tema 13 de 36Filosofía

Positivismo: Augusto Comte

Descubre cómo Augusto Comte y el positivismo explican la sociedad mediante la ciencia y la ley de los tres estadios, para comprender su apuesta por el orden y el progreso.

✍️ 20 preguntas de práctica⭐ 1 preguntas reales de San Marcos🎯 Practicar este tema

Ruta de estudio

Estudia a tu ritmo

El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.

Descargar PDF ANUAL
Inicia sesión para guardar tu avance y diagnóstico.
Iniciar sesión
23 min de lectura11 apartados1 temas que vinieron en admisión2 figuras y esquemas

Augusto Comte y el positivismo

El porqué del tema

¿Para qué estudiamos este tema?

En el tema anterior vimos que Karl Marx explicaba la historia y la sociedad mediante la lucha de clases y proponía transformarlas con una revolución del proletariado. Ahora estudiamos otra gran respuesta a los mismos problemas de la Europa industrial del siglo XIX: la de Augusto Comte. Comte también ve una crisis social profunda, pero su apuesta no es la revolución política, sino la reorganización de la sociedad mediante la ciencia.

Este tema importa por varias razones:

  1. Es uno de los temas clásicos del curso de Filosofía para la UNMSM, y en los exámenes de admisión se ha preguntado directamente por la orientación de la filosofía positivista.
  2. La «ley de los tres estadios» es una de las ideas más influyentes de la filosofía de la historia: ordena el desarrollo de la humanidad como un camino que va de los dioses a la ciencia.
  3. Comte es considerado el padre de la sociología. Su idea de que la sociedad puede estudiarse científicamente cambió para siempre la manera de entender la vida social.
  4. El positivismo explica el origen de una actitud muy actual: creer que el único conocimiento sólido es el que se basa en hechos observables, en datos, en leyes comprobables.

Al terminar, habrás entendido por qué el positivismo sostiene que la ciencia describe objetivamente los hechos y formula leyes, y por qué para Comte la humanidad ha pasado por tres etapas intelectuales.

Este optimismo en la razón y en la ciencia será justamente lo que el siguiente tema, el voluntarismo de Schopenhauer, pondrá en cuestión.

Antes de empezar

Lo que necesitas saber antes

Para entender a Comte conviene tener claros dos pares de conceptos.

Fenómeno y esencia

  • Fenómeno es lo que aparece, lo que se puede observar mediante la experiencia: la lluvia, la evaporación del agua, el aumento de precios, la enfermedad.
  • Esencia es lo que se supone que está detrás del fenómeno como su naturaleza profunda y oculta: la «esencia del agua», la «naturaleza del ser humano», la «causa última del universo».

El positivismo va a sostener que la ciencia debe ocuparse de los fenómenos y de sus relaciones constantes, y que las esencias no son objeto de conocimiento científico.

Explicación sobrenatural, explicación abstracta y explicación científica

Puedes pensarlo con un ejemplo: la caída de un rayo.

  • Una explicación sobrenatural diría: «Zeus está enojado».
  • Una explicación abstracta diría: «se debe a la naturaleza eléctrica de la atmósfera», sin precisar cómo se produce.
  • Una explicación científica diría: «hay una diferencia de potencial eléctrico entre la nube y el suelo; cuando es suficiente, se produce una descarga».

Comte dirá que la humanidad ha pasado históricamente por esas tres formas de explicar el mundo.

También recuerda que el tema anterior, el marxismo, explicaba la historia por la economía y la lucha de clases. Comte explica la historia por la evolución del espíritu humano: cómo pensamos y con qué herramientas intentamos comprender la realidad.

2

1. Contexto: Francia, la Revolución y la necesidad de una filosofía positiva

Augusto Comte vivió en la Francia de la primera mitad del siglo XIX, un país sacudido por la Revolución Francesa, las guerras napoleónicas y las constantes restauraciones políticas. La sociedad europea se encontraba entre dos fuerzas que parecían incompatibles:

  • Orden: la estabilidad de las instituciones, la autoridad, la religión, las costumbres.
  • Progreso: la transformación industrial, el desarrollo científico, el cambio social.

La Revolución Francesa había intentado cambiar el mundo invocando principios abstractos como «libertad», «igualdad» y «derechos naturales». Con ello destruyó muchas instituciones del Antiguo Régimen, pero no logró crear un orden estable. La revolución industrial, por su parte, estaba transformando la producción, las ciudades y las clases sociales, y generaba nuevas tensiones.

La pregunta de la época era, en el fondo, la siguiente: ¿cómo puede una sociedad reorganizarse para alcanzar estabilidad y desarrollo sin caer en el caos revolucionario ni volver al absolutismo teológico?

Comte responde: mediante la ciencia. Por eso su lema es:

Orden y progreso

No como dos fuerzas enemigas, sino como dos metas que el conocimiento positivo puede conciliar. Un buen gobierno debería conocer las leyes de la sociedad para prever los efectos de sus decisiones y actuar racionalmente.

Influencias: Saint-Simon y la Escuela Politécnica

Comte fue, en su juventud, secretario y discípulo de Henri de Saint-Simon, un pensador que creía que la sociedad podía reorganizarse científicamente y que la industria debía ser el eje del nuevo orden. De Saint-Simon tomó la idea de que los científicos y los industriales serían los nuevos dirigentes de una sociedad racional.

También influyó en Comte su formación en la Escuela Politécnica de París, una institución dedicada a la formación técnica y científica. De allí sacó su convicción de que el método de las ciencias exactas, basado en observación, leyes y predicción, era el modelo de todo conocimiento riguroso.

Obras principales

Comte expuso su sistema en dos obras centrales:

  • Curso de filosofía positiva (1830-1842), donde desarrolla la ley de los tres estadios y la clasificación de las ciencias.
  • Discurso sobre el espíritu positivo (1844), una síntesis más breve y didáctica de su pensamiento.

A Comte se le conoce, sobre todo, por dos títulos: fundador del positivismo y padre de la sociología.

3

2. ¿Qué es el positivismo? Características del saber positivo

La palabra «positivo» no debe confundirse con «optimista» ni con «buena actitud». Para Comte, positivo viene de lo «puesto», lo dado, lo que está ante nosotros como hecho observable. Es positivo el conocimiento que se apoya en los hechos y no en especulaciones.

El positivismo es la corriente filosófica según la cual el único conocimiento auténtico es el que se basa en los fenómenos observables y en las leyes constantes que los relacionan. Todo lo demás —causas últimas, esencias, absolutos, fines sobrenaturales— queda fuera del saber positivo.

Comte caracteriza el saber positivo enfrentándolo al saber que él llama «no positivo» o «negativo». La oposición puede organizarse así:

Saber positivo Saber no positivo
Real Quimérico
Útil Inútil
Cierto Inseguro
Preciso Vago
Positivo Negativo
Relativo Absoluto

Esto significa lo siguiente:

  • Real: se refiere a hechos que se pueden observar, no a fantasías.
  • Útil: sirve para la vida, para prever y transformar las condiciones humanas.
  • Cierto: se puede verificar mediante la experiencia; no depende de la mera opinión.
  • Preciso: formula leyes, mediciones y relaciones claras.
  • Positivo: construye, propone, organiza; no se limita a negar o criticar.
  • Relativo: el conocimiento no es absoluto ni eterno; siempre se refiere a relaciones entre fenómenos y puede perfeccionarse.

Frente a este saber, la teología y la metafísica le parecen a Comte saberes:

  • Quiméricos: persiguen realidades inaccesibles.
  • Inútiles: no sirven para prever ni para organizar la sociedad.
  • Inseguros: no se pueden verificar.
  • Vagos: hablan de esencias sin precisión.
  • Negativos: destruyen creencias, pero no fundan un orden nuevo.
  • Absolutos: pretenden captar lo incondicionado.

Dos rasgos metodológicos centrales

El positivismo tiene dos actitudes básicas que conviene distinguir:

  • Empirismo fenoménico: solo hay conocimiento real de los hechos observables, es decir, de los fenómenos.
  • Escepticismo metafísico: renuncia a investigar temas inaccesibles, como las esencias de las cosas, las causas primeras o últimas, el destino final del universo, etc.

Comte no dice necesariamente que tales realidades no existan; dice que no pueden ser conocidas por el método positivo. Por eso las deja fuera de la ciencia.

La filosofía positivista está dirigida a describir los hechos empíricos

Este es el punto que debes retener con mayor claridad. Frente a la filosofía tradicional, que buscaba esencias, causas últimas o realidades trascendentes, la filosofía positivista de Comte se orienta a describir objetivamente los hechos empíricos y a formular las leyes que los relacionan.

«Ver para prever», «saber para prever, prever para obrar»

Para Comte, la ciencia no es simple acumulación de datos. Conocer fenómenos permite descubrir leyes, y conocer leyes permite anticipar lo que ocurrirá. Por eso afirma:

«Ver para prever.»

Y también:

«Saber para prever, prever para obrar.»

La ciencia tiene, entonces, una finalidad práctica: nos da poder racional sobre la naturaleza y sobre la sociedad. No se trata de contemplar, sino de actuar con conocimiento de las regularidades.

4

3. La ley de los tres estadios

Si el positivismo es la forma madura del conocimiento, ¿cómo llegó la humanidad a él? La respuesta de Comte es su ley de los tres estadios, la tesis más famosa de su filosofía.

Según esta ley, tanto la humanidad en su conjunto como cada individuo pasan por tres etapas intelectuales sucesivas: el estadio teológico, el estadio metafísico y el estadio positivo. Cada estadio es una manera distinta de explicar los fenómenos.

La idea de fondo es histórica: los pueblos no piensan siempre igual; su manera de comprender el mundo cambia, y ese cambio tiene una dirección. La humanidad comienza explicando por dioses, luego por conceptos abstractos y finalmente por leyes científicas.

3.1 Estadio teológico o ficticio

Es el estadio inicial. Su facultad dominante es la imaginación.

El ser humano explica los fenómenos mediante voluntades sobrenaturales: dioses, espíritus, seres personales que actúan sobre el mundo. La lluvia, la enfermedad, la guerra o la buena cosecha son obra de dioses o espíritus.

Comte lo llama también ficticio porque estas explicaciones son creadas por la imaginación, no por la observación. En esta etapa, el conocimiento se expresa como religión.

La vida humana en este estadio es comparable a la niñez: el niño imagina que las cosas actúan con intenciones, que un juguete «quiere» algo, que la lluvia es una persona que llora. Del mismo modo, las primeras sociedades lo explican todo mediante mitos y seres divinos.

Históricamente, el estadio teológico es provisional o preparatorio: cumple la función de dar las primeras explicaciones del mundo y de hacer posible la vida social mediante creencias compartidas.

Dentro del estadio teológico, Comte suele distinguir tres momentos sucesivos: el fetichismo, el politeísmo y el monoteísmo. Se pasa de atribuir vida y voluntad a los objetos, a creer en muchos dioses y finalmente en un solo Dios.

Ejemplos típicos del estadio teológico:

  • Explicar el trueno como la ira de un dios.
  • Creer que una plegaria a Dios basta para sanar una enfermedad.
  • Relatar la creación del mundo como acto divino.
  • Atribuir la buena fortuna a una deidad protectora.

3.2 Estadio metafísico o abstracto

Es el estadio intermedio. Su facultad dominante es la razón especulativa.

Aquí los dioses son reemplazados por abstracciones personificadas: la Naturaleza, la Razón, el Espíritu, la Libertad, el Alma, la Energía, los Derechos Naturales. Estas entidades no son dioses personales, pero tampoco son hechos observables. Se usan como causas y esencias para explicar los fenómenos.

Comte lo llama abstracto porque sus conceptos son construcciones de la razón, no realidades que se puedan observar. Es el estadio de la filosofía idealista.

En este estadio, el ser humano ya no cree en mitos, pero todavía busca causas últimas y esencias ocultas. Pregunta «¿cuál es la naturaleza del hombre?», «¿cuál es la esencia de la sociedad?», «¿cuál es el fin de la historia?». Todas son preguntas típicamente metafísicas.

Su función histórica es transitoria: sirve para disolver las explicaciones teológicas y preparar el camino hacia el saber positivo. Es la etapa de la juventud: crítica, inquieta, amante de las ideas abstractas, pero aún incapaz de construir un orden estable.

Ejemplos típicos del estadio metafísico:

  • Decir que el hombre es bueno por naturaleza.
  • Explicar la caída de los cuerpos por su «tendencia natural» a ocupar su lugar natural.
  • Sostener que la sociedad debe organizarse según el «contrato social» o la «voluntad general».
  • Hablar de la «esencia del alma» para explicar la conciencia.

3.3 Estadio positivo o científico

Es el estadio final. Su facultad dominante es la observación y la experimentación.

El espíritu positivo renuncia a preguntar por las causas primeras o los fines últimos. Ya no se pregunta por qué existe algo en el sentido profundo, sino cómo se comporta. Observa los hechos, los compara, experimenta y formula leyes invariables, es decir, relaciones constantes entre fenómenos.

Por eso, en este estadio:

Los fenómenos se describen y se explican a partir de leyes invariables.

El conocimiento se expresa como ciencia. Es la etapa de la madurez humana, tanto individual como histórica.

Ejemplos típicos del estadio positivo:

  • En lugar de preguntar por la esencia del calor, medir la temperatura, estudiar la dilatación de los cuerpos y formular leyes de la termodinámica.
  • En lugar de buscar la causa última de la enfermedad, observar microorganismos, experimentar con tratamientos y establecer relaciones constantes entre causas y efectos.
  • En lugar de apelar a la «naturaleza social del hombre», observar los hechos sociales y formular leyes de la vida social.

El estadio positivo no es transitorio: es final. Es el estadio en el que el conocimiento alcanza su forma definitiva, porque se apoya en hechos comprobables y en leyes que permiten prever.

3.4 Tabla comparativa de los tres estadios

Criterio Estadio teológico o ficticio Estadio metafísico o abstracto Estadio positivo o científico
Facultad dominante Imaginación Razón especulativa Observación y experimentación
Explica mediante Dioses, mitos, voluntades sobrenaturales Causas, esencias, abstracciones Leyes invariables
Pregunta típica ¿Qué dios produce esto? ¿Cuál es la esencia de esto? ¿Cómo ocurre esto?
Forma de saber Religión Filosofía idealista Ciencia
Papel histórico Provisional, preparatorio Transitorio Final
Analogía vital Niñez Juventud Madurez
Ejemplo La lluvia es enviada por Dios La lluvia se debe a la naturaleza acuosa de las nubes La lluvia se produce por condensación del vapor de agua

Línea de tiempo de los tres estadios según Comte

Esta ley es central no solo porque describe la historia, sino porque le da a Comte la clave para entender en qué momento se encuentra la humanidad y qué debe hacer: superar definitivamente la etapa metafísica y construir el orden social sobre la ciencia.

5

4. El método de la ciencia positiva

¿Qué hace exactamente un científico positivo cuando investiga? Comte responde con un procedimiento que se apoya en los hechos.

  1. Observa los fenómenos. Toma datos de la experiencia, no de la imaginación ni de la pura razón.
  2. Compara y experimenta. Varía las condiciones para ver qué cambia y qué permanece.
  3. Formula leyes. Establece relaciones constantes entre fenómenos. Una ley no es una orden divina ni una ley jurídica; es una regularidad: «si se presenta A, entonces se presenta B, en determinadas condiciones».
  4. Prevé. Con la ley puede anticipar lo que ocurrirá.
  5. Actúa. Usa la previsión para intervenir racionalmente en la naturaleza o en la sociedad.

Qué rechaza el espíritu positivo

El método positivo implica una renuncia consciente:

  • No busca causas primeras. No pregunta qué originó el universo en un sentido absoluto.
  • No busca causas finales. No pregunta para qué último fin existe algo.
  • No investiga esencias. La «esencia» de las cosas es inaccesible a la experiencia.
  • No usa un lenguaje trascendente. Términos como «lo absoluto», «el ser en sí», «la sustancia última» quedan fuera de la ciencia.

Esto no significa que Comte prohíba sentir o creer; significa que el conocimiento científico se limita a lo que puede ser comprobado.

6

5. La clasificación de las ciencias y el nacimiento de la sociología

Para Comte, las ciencias no son un conjunto desordenado. Deben ordenarse según dos criterios:

  • Criterio dogmático: por el grado de generalidad y complejidad de sus objetos.
  • Criterio histórico: por el orden en que fueron apareciendo o madurando.

La clasificación resultante, de la ciencia más general, simple y antigua a la más compleja, concreta y reciente, es:

  1. Matemática
  2. Astronomía
  3. Física
  4. Química
  5. Fisiología (o biología)
  6. Física social (o sociología)

Clasificación comteana de las ciencias: escalera descendente según generalidad, complejidad y antigüedad

Cada ciencia depende de la anterior: la astronomía usa matemática; la física usa matemática y astronomía para situarse; la química usa la física; la fisiología usa la química; y la sociología depende de todas las anteriores.

La sociología es, para Comte, la ciencia que completa el cuadro de las ciencias positivas. Su objeto es la sociedad, entendida como un fenómeno natural más, sujeto a leyes. Comte la llamó primero física social, precisamente para subrayar que la vida social puede estudiarse con el mismo espíritu que la física estudia la naturaleza.

Estática y dinámica social

Comte divide la sociología en dos grandes ramas:

  • Estática social: estudia el orden. Se ocupa de los elementos que componen la sociedad y de las relaciones entre ellos: individuos, familia, división del trabajo, poder político, lenguaje y religión.
  • Dinámica social: estudia el progreso. Se ocupa de las leyes del desarrollo social. La principal de esas leyes es la ley de los tres estadios.

De esta manera, la sociología une las dos grandes preocupaciones de Comte: el orden y el progreso. La estática muestra cómo se mantiene unida la sociedad; la dinámica muestra cómo avanza.

La sociocracia

Si la sociología permite conocer las leyes de la sociedad, entonces también permite aplicarlas. Comte propone que la organización social se base en ese conocimiento. A esa organización racional de la sociedad le llama sociocracia.

La sociocracia no es una dictadura caprichosa: es el ideal de una sociedad dirigida según leyes sociológicas, con el fin de garantizar simultáneamente el orden y el progreso.

La psicología no aparece como ciencia independiente

En la clasificación de Comte no hay una psicología positiva autónoma. Para él, los llamados fenómenos mentales no pueden observarse como un objeto independiente: o bien son procesos orgánicos que corresponden a la fisiología, o bien son contenidos espirituales que corresponden a la sociología. Por eso la psicología no figura en su escala de ciencias.

La religión de la Humanidad

En su etapa madura, Comte dio un giro que sorprende a muchos lectores. Sostuvo que la ciencia no basta para unir emocionalmente a los hombres. Propuso entonces una religión de la Humanidad, una especie de religión laica en la que el «Gran Ser» no es Dios, sino la Humanidad. El amor a la humanidad debía ser el sentimiento que uniera a los hombres, y la ciencia el instrumento para servirla.

Este punto ha aparecido en prácticas preuniversitarias: Comte consideró que la ciencia debe servir a la humanidad y que debe demostrarse un amor a ella.

7

6. Proyección del positivismo y su huella en el Perú

El positivismo no se quedó en Francia. Se convirtió en una corriente de alcance mundial, especialmente en América Latina. Su lema «Orden y progreso» fue adoptado por la bandera del Brasil, y su fe en la ciencia y en la educación técnica influyó en generaciones de intelectuales.

En el Perú, después de la derrota en la Guerra con Chile, muchos pensadores buscaron explicaciones para el atraso nacional y propuestas para modernizar el país. El positivismo ofrecía una receta atractiva: más ciencia, más educación técnica, menos privilegios tradicionales, fe en el orden y en el progreso material. Esta influencia se dejó sentir en intelectuales como Manuel González Prada y en la llamada generación del 900.

No es necesario profundizar aquí en los detalles, pero sí conviene recordar que el positivismo fue, durante varias décadas, la ideología de la modernización en América Latina.

Cuidado

Errores frecuentes

1. Confundir «positivo» con «optimista» o «bueno».
En Comte, positivo significa «dado en los hechos», «observable», «cierto». No es un juicio moral.

2. Confundir el estadio teológico con el metafísico.
El estadio teológico explica por dioses y mitos. El metafísico explica por abstracciones como «naturaleza», «esencia» o «derechos naturales». Si no hay dioses pero hay conceptos abstractos presentados como causas, es metafísico.

3. Creer que el positivismo defiende el lenguaje trascendente.
Al contrario: el positivismo renuncia a las causas últimas, a lo absoluto y a lo trascendente. Por eso, en la pregunta de admisión de 2014, defender un lenguaje trascendente era justamente la opción equivocada.

4. Pensar que Comte es marxista o socialista revolucionario.
Comte coincide con Marx en que la sociedad europea está en crisis, pero su solución es una reforma científica, moral e intelectual, no la lucha de clases ni la revolución violenta.

5. Creer que la ley de los tres estadios se aplica solo a la humanidad.
Comte la aplica tanto a la humanidad en su conjunto como a cada individuo y a cada rama del saber.

6. Decir que Comte excluye a la matemática de su clasificación.
La matemática es la primera ciencia del cuadro comteano. Es verdad que no es una ciencia empírica, porque no se basa en hechos observables, pero Comte la considera el fundamento del sistema. No debe afirmarse sin matices que «no la considera ciencia».

7. Creer que la psicología es una de las ciencias positivas de Comte.
En su clasificación, la psicología no aparece como ciencia independiente: sus temas se reparten entre la fisiología y la sociología.

Aprende resolviendo

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1 — Nivel básico

Enunciado:
Una amiga te dice que no presentará su examen porque Marte está en «mal aspecto» y los astros le enviarán mala suerte, por lo que hará un ritual para calmarlos.

Pregunta:
Según la ley de los tres estadios, ¿en qué estadio se encuentra su explicación?

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 2 — Nivel intermedio bajo

Enunciado:
Un filósofo sostiene: «La sociedad debe organizarse según la naturaleza racional del hombre y los derechos naturales inmutables».

Pregunta:
¿Qué estadio ejemplifica esta afirmación y por qué?

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 3 — Nivel intermedio alto

Enunciado:
Un científico observa que, al aumentar la temperatura, el agua se evapora más rápido. Después de muchas mediciones, formula esta ley: «A mayor energía térmica, mayor velocidad de evaporación, en condiciones normales de presión». No se pregunta por la esencia del calor.

Pregunta:
¿Se ajusta este procedimiento al ideal positivista de Comte? Explica.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 4 — Nivel alto

Enunciado:
Un estudiante afirma: «Comte es positivista, y el positivismo dice que la razón pasa por tres etapas. Por tanto, para Comte la teología es la etapa más alta y la ciencia es una etapa provisional que será superada por la matemática».

Pregunta:
Corrige el enunciado e indica los errores cometidos.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Lo que viene

Hacia el siguiente tema

Comte representa la cumbre de la confianza en la razón, la ciencia y el progreso. Para él, la ciencia positiva no solo describe el mundo, sino que permite prever y reorganizar la sociedad. Sin embargo, el siglo XIX no se agota en ese optimismo racional.

El siguiente tema, el voluntarismo de Schopenhauer, ofrece una visión opuesta: la esencia del mundo no es la razón ni el fenómeno observable, sino una voluntad irracional que produce deseo, dolor y sufrimiento. Mientras Comte decía «saber para prever, prever para obrar», Schopenhauer sostendrá que la razón es solo un instrumento al servicio de la voluntad, y que la salida no es la ciencia, sino la contemplación estética y la negación del querer. Del optimismo positivista pasaremos, así, al pesimismo metafísico.

Ir al siguiente tema: Voluntarismo: Schopenhauer (voluntad, pesimismo y concepción estética) y Friedrich Nietzsche

¿Lo dominas?

Pon a prueba lo que aprendiste

20 preguntas de práctica tipo admisión y 1 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.

Practicar este tema
Practicar

Evaluación del tema

20 preguntas para medir aprendizaje real

Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.

Básico 5/6Intermedio 11/8Avanzado 5/6Total 21/20

Aprender desde las preguntas

Preguntas relacionadas

Practicar este tema
1Un investigador comteano analiza las transformaciones de la familia, la religión y la división del trabajo a lo largo de la historia, con el fin de identificar las leyes del desarrollo social. Según la división de la sociología de Comte, su investigación pertenece a laUNMSM Sin procesoAvanzado
2Un estudiante quiere aplicar el método del espíritu positivo según Comte. ¿Cuál de las siguientes secuencias presenta correctamente los pasos?UNMSM Sin procesoAvanzado
3La filosofía positivista de Augusto Comte está dirigida aUNMSM 2014-IIntermedio