
Geografía Humana
Descubrirás cómo la geografía humana estudia la población peruana mediante censos, indicadores, pirámides poblacionales y migraciones, para explicar su distribución, cambios y bienestar.
Ruta de estudio
Estudia a tu ritmo
El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
La geografía humana no se limita a describir montañas, ríos o climas; también estudia a las personas que habitan un territorio. En el tema anterior vimos las actividades económicas II: agricultura, ganadería, pesca, minería, industria, comercio y servicios. Todas esas actividades dependen, en última instancia, de cuántas personas hay, dónde viven, qué edades tienen, cómo se mueven y en qué condiciones viven. La demografía peruana es la herramienta que permite responder preguntas concretas: ¿cuántos somos?, ¿por qué la costa concentra a la mayoría?, ¿qué consecuencias tiene la migración?, ¿qué significa que la pirámide poblacional esté cambiando?, ¿qué es el bono demográfico y por qué importa?
En el examen de admisión de la UNMSM este tema se pregunta de forma recurrente. Las preguntas reales muestran que no basta memorizar cifras: hay que saber interpretar pirámides de población, entender qué mide cada indicador, distinguir fecundidad de natalidad, explicar las migraciones y sus consecuencias, y manejar el Índice de Desarrollo Humano (IDH) como síntesis del bienestar. Este texto desarrolla todos esos asuntos desde lo básico hasta lo aplicado.
Al terminar el tema, estarás en capacidad de:
- Leer los datos de los censos y del INEI.
- Calcular e interpretar indicadores demográficos básicos.
- Explicar por qué la población peruana se distribuye de manera desigual.
- Analizar una pirámide poblacional y ubicar al Perú en la transición demográfica.
- Diferenciar migración interna de externa, emigración de inmigración, y sus consecuencias territoriales.
- Relacionar el IDH con las condiciones de vida y con la geografía del Perú.
Este conocimiento enlaza con el siguiente tema, organización política y administrativa del territorio peruano: los datos demográficos justifican la demarcación territorial, la asignación de recursos y las políticas de descentralización.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Antes de entrar, conviene recordar tres ideas.
Primero, el Perú es un país muy diverso. Tiene tres grandes regiones naturales: costa, sierra y selva, cada una con características físicas y posibilidades económicas distintas. La costa es una franja árida bañada por ríos que descienden de los Andes; la sierra es montañosa, con valles y altiplanos; la selva es una vasta llanura amazónica con clima cálido y húmedo. Esta diversidad es clave para entender por qué la población no se reparte de manera uniforme.
Segundo, la demografía trabaja con datos estadísticos. Los conceptos de tasa, índice y proporción son básicos: una tasa se expresa “por cada mil habitantes” o “por cada cien” según el caso, y permite comparar realidades de distinto tamaño.
Tercero, el censo es la máxima fuente demográfica. En el Perú lo organiza el INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática). El último censo nacional se realizó el 22 de octubre de 2017; fue el XII Censo de Población, el VII de Vivienda y el III de Comunidades Indígenas. De allí provienen la mayoría de datos oficiales que usaremos.
1. La demografía y los censos: la base para conocer a la población
1.1. ¿Qué es la demografía?
La demografía es la disciplina que estudia a la población humana en sus aspectos cuantitativos y cualitativos. Se interesa por el estado de una población (cuántas personas hay, cómo son por edad y sexo, dónde viven) y por su dinámica (cómo cambia: nacimientos, defunciones y migraciones). Con esa información se pueden hacer proyecciones y diseñar políticas públicas.
En el Perú, los censos modernos comenzaron en 1940. A partir de esa fecha, el país pasó de tener una población mayoritariamente rural y serrana a una población urbana y costeña. Esa transformación es uno de los hechos centrales de la demografía peruana.
1.2. El censo como instrumento
Un censo es una investigación estadística que recopila, organiza, evalúa y difunde datos de toda la población en un momento dado. Sus características esenciales son la universalidad (intenta contar a todos), la simultaneidad (referido a un mismo instante) y la periodicidad (se repite cada cierto tiempo).
El censo peruano de 2017 arrojó una población absoluta de 31 237 385 habitantes. Sin embargo, en todo censo hay personas que no son empadronadas: la población omitida. En 2017, la población censada fue 29 381 884 y la omitida 1 855 501. Por eso, cuando se habla de población absoluta, se incluye la estimación de los omitidos.
Además de los censos, el INEI usa encuestas continuas, como la ENAHO (Encuesta Nacional de Hogares), y registros administrativos. Estos instrumentos permiten actualizar los datos entre censo y censo.
2. Población absoluta y densidad poblacional
2.1. Población absoluta
La población absoluta es el número total de habitantes que ocupa un territorio en un momento determinado. Se expresa en cifras absolutas: personas.
Perú, con 31 237 385 habitantes según el censo de 2017, es el cuarto país más poblado de Sudamérica, superado por Brasil, Colombia y Argentina. Dentro del país, los departamentos más poblados son:
| Departamento | Característica |
|---|---|
| Lima | Es el más poblado, con cerca de la tercera parte de la población nacional. Concentra más de 9 millones de habitantes en su territorio departamental. |
| Piura | Segundo departamento más poblado. |
| La Libertad | Tercer departamento más poblado. |
En cambio, los departamentos menos poblados son Madre de Dios, Moquegua y Tumbes, los tres con menos de 200 mil habitantes en el censo de 2017.
2.2. Población relativa o densidad poblacional
La población relativa, también llamada densidad poblacional, relaciona la población absoluta con la superficie del territorio:
Se expresa en habitantes por kilómetro cuadrado (hab/km²). Este indicador es fundamental porque dos territorios pueden tener la misma población absoluta, pero densidades muy distintas.
La densidad promedio del Perú en 2017 era de 24,3 hab/km², una de las más bajas de Sudamérica si se compara con Ecuador, Colombia o Brasil. Pero ese promedio es engañoso: el país tiene enormes contrastes internos.
Los departamentos con mayor densidad son, en orden:
- Callao: alrededor de 6 815,8 hab/km² (muy alto, por su pequeña superficie y alta urbanización).
- Lima: alrededor de 272,3 hab/km².
- Lambayeque: alrededor de 82,7 hab/km².
Los departamentos con menor densidad son:
- Madre de Dios: aprox. 1,7 hab/km².
- Loreto: aprox. 2,4 hab/km².
- Ucayali: aprox. 4,9 hab/km².
La razón de la alta densidad costera es histórica y económica: la costa concentra las mejores conexiones, los principales puertos, la agricultura de exportación y, sobre todo, la capital. La selva, pese a cubrir la mayor superficie, tiene baja densidad por su difícil acceso, suelos frágiles y una economía menos articulada al resto del país.
3. Natalidad, fecundidad y mortalidad: la dinámica natural
La población cambia por dos grandes motivos: el crecimiento natural (nacimientos menos defunciones) y el crecimiento social (inmigrantes menos emigrantes). Los indicadores que veremos miden el primero.
3.1. Tasa bruta de natalidad
La tasa bruta de natalidad (TBN) es el número de nacidos vivos por cada mil habitantes en un territorio durante un año.
Es una tasa “bruta” porque no considera la edad de las mujeres; simplemente reparte los nacimientos entre toda la población.
En el Perú, la natalidad ha disminuido de manera sostenida. En la década de 1970 la tasa superaba 40 por mil; para 2016 se estimó en alrededor de 18,3 por mil, y en 2020 en 17,4 por mil. La tendencia es claramente descendente.
3.2. Tasa de fecundidad
La tasa de fecundidad es, probablemente, el indicador más preguntado por San Marcos. Indica el número promedio de hijos por mujer durante su período reproductivo, considerado entre los 15 y 49 años. A veces se le llama “tasa global de fecundidad”.
A diferencia de la natalidad, sí considera a la población femenina en edad fértil. Por eso mide mejor el comportamiento reproductivo.
En el Perú, la fecundidad pasó de alrededor de 7 hijos por mujer en 1950 a 2,5 hijos por mujer entre 2010 y 2015, y se proyectó en 2,2 hijos para el quinquenio 2015-2020. Este descenso es uno de los cambios sociales más importantes del siglo XX peruano.
¿Por qué cayó la fecundidad? Los factores explicativos son sobre todo sociales y económicos:
- Urbanización: en las ciudades, los hijos no son mano de obra para la parcela; implican más costos.
- Mayor educación de las mujeres: a más años de estudio, se posterga la maternidad y se desean menos hijos.
- Incorporación de la mujer al trabajo remunerado y a puestos de decisión: la maternidad temprana compite con el desarrollo profesional.
- Acceso a métodos anticonceptivos y planificación familiar: permite decidir el número de hijos.
- Mejoras en la salud infantil: al sobrevivir más niños, las familias ya no necesitan tener muchos hijos para asegurarse de que algunos lleguen a la adultez.
3.3. Tasa bruta de mortalidad
La tasa bruta de mortalidad (TBM) es el número de defunciones por cada mil habitantes en un año.
En el Perú, la mortalidad también ha descendido. Pasó de cerca de 12,9 por mil en el período 1961-1972 a 6,1 por mil en 1993-2007. Para 2015 se estimó en 5,64 por mil. Este descenso se debe a la expansión de los servicios de salud, agua potable, vacunación y saneamiento.
La mortalidad infantil (niños menores de un año) es un subindicador importante: en 2015 era de aproximadamente 17,56 por mil nacidos vivos. Sigue siendo alta en zonas rurales y amazónicas.
3.4. Esperanza de vida
La esperanza de vida es la media de años que se espera que viva una persona nacida en un lugar y año determinados, si se mantienen las condiciones de mortalidad del momento. También se le llama longevidad promedio.
En el Perú, la esperanza de vida ha aumentado notablemente: de poco más de 40 años a mediados del siglo XX, pasó a alrededor de 75 años en 2018 (74,8 en 2015). Las mujeres suelen tener mayor esperanza de vida que los varones.
4. La estructura por edad y sexo: pirámides de población
4.1. ¿Qué es una pirámide demográfica?
La pirámide de población es un gráfico de barras horizontales que muestra la composición de una población por edad y sexo. En el eje vertical aparecen los grupos de edad (normalmente de 5 en 5 años); a la izquierda, los varones; a la derecha, las mujeres. La longitud de las barras puede expresarse en cifras absolutas o en porcentajes.
Esquema de una pirámide poblacional básica
La pirámide permite leer rápidamente:
- La base ancha indica alta natalidad.
- La cúspide angosta indica poca población anciana.
- Los “entrantes” o “salientes” en las barras reflejan eventos históricos (guerras, migraciones, caídas de fecundidad).
4.2. Tipos de pirámides
Se distinguen tres formas básicas:
| Tipo | Forma | Características | Ejemplos |
|---|---|---|---|
| Progresiva (pagoda) | Base ancha, cúspide angosta | Alta natalidad, alta mortalidad, poca esperanza de vida, predominio de jóvenes | Países menos desarrollados |
| Estacionaria (campana) | Base algo ancha, laterales rectos, cúspide moderada | Natalidad y mortalidad en descenso, aumento de adultos y ancianos | Países en desarrollo |
| Regresiva (tonel) | Base más angosta que el centro, mayor proporción de ancianos | Natalidad muy baja, elevada esperanza de vida, envejecimiento | Países desarrollados |
Tipos de pirámides poblacionales: progresiva, estacionaria y regresiva
4.3. La pirámide peruana
La pirámide peruana ha pasado de ser claramente progresiva a una forma progresiva con tendencia a estacionaria, es decir, con una base menos ancha que antes y un ensanchamiento de la población adulta y anciana.
Según el censo 2017:
- 0-14 años: 26,4 % (en 2007 era 30,5 %).
- 15-64 años: 65,2 % (en 2007 era 63,1 %).
- 65 y más años: 8,4 % (en 2007 era 6,4 %).
Esto significa dos cosas a la vez: todavía hay una proporción importante de jóvenes, pero el Perú está envejeciendo lentamente. La base de la pirámide se reduce porque la fecundidad cae; la cúspide crece porque la esperanza de vida aumenta.
Por sexo, la diferencia es pequeña: en 2017, los varones eran 49,2 % y las mujeres 50,8 %, lo que muestra equilibrio, como en casi todas las poblaciones.
4.4. Bono demográfico e índice de masculinidad
El bono demográfico es la etapa en la que la proporción de personas en edad de trabajar (generalmente 15 a 59 o 15 a 64 años) es mayor que la de los dependientes (niños y ancianos). En el Perú, actualmente alrededor de dos tercios de la población está en esa situación. Si hay empleo y educación adecuados, este “bono” puede acelerar el desarrollo económico; si no, se convierte en desempleo juvenil e informalidad.
El índice de masculinidad es la relación entre el número de varones y el número de mujeres, expresada generalmente como varones por cada 100 mujeres:
En el Perú es ligeramente menor a 100 (alrededor de 96,8 según el censo 2017), lo que indica un leve predominio femenino. Este indicador es distinto a la natalidad y a la fecundidad.
5. El modelo de transición demográfica
5.1. La idea central
La transición demográfica es el modelo que describe cómo pasan las poblaciones de niveles altos de natalidad y mortalidad a niveles bajos. No ocurre de golpe: primero baja la mortalidad, luego la natalidad. El resultado es que, durante un tiempo, la población crece rápidamente; después el crecimiento se modera.
Las fases suelen esquematizarse así:
- Régimen antiguo (pretransición): natalidad y mortalidad altas; crecimiento natural bajo.
- Primera transición (transición temprana): la mortalidad comienza a bajar (mejoras sanitarias), pero la natalidad sigue alta; crecimiento natural acelerado.
- Transición plena: la mortalidad ya es baja y la natalidad comienza a descender; el crecimiento sigue siendo positivo, pero se modera.
- Transición avanzada: natalidad y mortalidad bajas; crecimiento natural bajo.
- Postransición o régimen moderno: natalidad muy baja, mortalidad baja, crecimiento casi nulo o negativo; envejecimiento.
Modelo de transición demográfica
5.2. El Perú en transición plena
Según CEPAL/CELADE, el Perú se ubica en la fase de transición plena. Esto quiere decir que la mortalidad ya es relativamente baja, la natalidad está en claro descenso y el crecimiento natural, aunque positivo, se ha reducido. La pirámide peruana, con base que se angosta y centro que se ensancha, es la expresión gráfica de esta fase.
5.3. Los problemas del envejecimiento
Los países que llegan al final de la transición (Europa occidental, Japón) enfrentan problemas demográficos nuevos:
- Aumento del costo de pensiones de jubilación.
- Reducción de la población joven y de la mano de obra.
- Envejecimiento generalizado de la población.
No es un problema, en cambio, el “incremento de la mano de obra”; al contrario, en esos países suele haber escasez de trabajadores.
6. Distribución espacial de la población peruana
6.1. Ecúmene y anecúmene
Los geógrafos hablan de ecúmene para referirse a las áreas habitadas permanentemente y de anecúmene para las zonas deshabitadas o de ocupación esporádica, como los desiertos extremos, las altas montañas, los polos o las selvas impenetrables.
A escala mundial, la población no se distribuye uniformemente. La mayor parte vive en el hemisferio norte, en zonas templadas y subtropicales. Las regiones circumpolares e intertropicales húmedas están relativamente vacías: se estima que solo una parte muy pequeña de la humanidad habita en las áreas anecúmenes. Por eso, la mayor concentración se encuentra entre 20° y 60° de latitud norte.
6.2. Distribución por regiones naturales
El Perú es un caso notable de desequilibrio entre superficie y población. En 1940, la sierra concentraba el 65 % de los habitantes; la costa, 28,3 %; y la selva, 6,7 %. Pero el censo 2017 mostró una realidad completamente distinta:
| Región natural | Población absoluta (2017) | % | Superficie % | Densidad aprox. |
|---|---|---|---|---|
| Costa | 17 037 297 | 58,0 | 11,8 | Muy alta (más de 100 hab/km²) |
| Sierra | 8 268 183 | 28,1 | 27,9 | Media-baja (alrededor de 22 hab/km²) |
| Selva | 4 076 404 | 13,9 | 60,3 | Muy baja (menos de 5 hab/km²) |
La lectura es sencilla: la costa, con la menor superficie, concentra a la mayoría; la selva, con la mayor superficie, tiene la menor población. Esto se explica por el proceso de litoralización, es decir, la creciente concentración en la franja costera, especialmente en Lima.
Perú: superficie y población por región natural (2017)
6.3. Distribución por área urbana y rural
El Perú dejó de ser mayoritariamente rural en la segunda mitad del siglo XX. En el censo de 2007, la población urbana representaba el 75,9 % y la rural el 24,1 %. Esa proporción ha seguido aumentando; hoy se puede afirmar que más de tres cuartas partes de los peruanos viven en ciudades o centros poblados urbanos.
Las características de ambos espacios son opuestas:
| Espacio urbano | Espacio rural |
|---|---|
| Alta densidad poblacional | Baja densidad poblacional |
| Predominio de actividades secundarias y terciarias (industria, comercio, servicios) | Predominio de actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca artesanal) |
| Mayor acceso a servicios (salud, educación, transporte) | Menor acceso a servicios, mayor dispersión |
| Viviendas concentradas, infraestructura densa | Viviendas dispersas o en pequeños caseríos |
6.4. La concentración en Lima
Un caso extremo de concentración es Lima Metropolitana, que alberga casi el 30 % de la población del país. Esto se debe a las migraciones internas masivas iniciadas con fuerza en la década de 1940 y con su punto máximo en los años setenta. La capital concentra servicios, empleo, educación superior, hospitales, sedes de gobierno y principales mercados.
Las consecuencias de esta concentración son ambivalentes. Por un lado, Lima se volvió el motor económico del Perú; por otro, aparecieron los cinturones urbano-marginales: asentamientos humanos precarios en los cerros y arenales, con limitado acceso a agua, desagüe y títulos de propiedad. También se intensificaron el caos vehicular, la contaminación y la tugurización.
7. Las migraciones en el Perú
7.1. Definición y conceptos básicos
La migración es el desplazamiento temporal o permanente de personas hacia un nuevo lugar de residencia. Todo migrante tiene dos caras: es emigrante para su lugar de salida e inmigrante para su lugar de llegada. Por ejemplo, una persona nacida en Huancayo que se va a vivir a Lima es emigrante para Junín e inmigrante para Lima.
7.2. Clasificación
- Según el destino:
- Interna: dentro del mismo país (de la sierra a la costa, del campo a la ciudad).
- Externa: entre países (de Perú a Estados Unidos, o de Venezuela a Perú).
- Según la naturaleza:
- Voluntaria: por decisión propia, generalmente por trabajo, estudio o mejora de vida.
- Forzada: para escapar de persecución, conflictos, represión o desastres naturales.
- Según la permanencia:
- Temporal: por un tiempo determinado.
- Definitiva: con intención de quedarse permanentemente.
7.3. Migración interna peruana
La migración interna peruana es uno de los procesos que más ha moldeado el país. Su dirección dominante ha sido de la sierra a la costa, especialmente hacia Lima. Por eso se habla de litoralización y de centralismo limeño.
Causas históricas:
- El desarrollo industrial y de servicios en la costa desde la década de 1940.
- La crisis agraria de la sierra y la selva, especialmente en los años setenta, por la reforma agraria, la sequía y la falta de inversión.
- El conflicto armado interno de las décadas de 1980 y 1990, que expulsó a miles de familias de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac.
- La concentración de servicios públicos y privados en las grandes ciudades.
Características:
- Predominio de población joven en edad de trabajar o estudiar.
- Oleadas crecientes desde 1940, con un máximo en los años setenta.
- Flujo principal de sierra a costa, pero también hay flujos hacia la ceja de selva y ciudades amazónicas.
Consecuencias en las ciudades:
- Expansión urbana desordenada.
- Formación de asentamientos humanos y pueblos jóvenes.
- Hacinamiento y tugurización.
- Incremento del empleo informal y subempleo.
- Presión sobre los servicios básicos (agua, desagüe, transporte).
7.4. Saldo migratorio y departamentos
El saldo migratorio es la diferencia entre inmigrantes y emigrantes en un territorio durante un período:
Si es positivo, el territorio gana población; si es negativo, la pierde. En el Perú, los departamentos se clasifican según su saldo:
- Departamentos de fuerte atracción (saldo positivo): Lima, Callao, Arequipa, Tacna, Madre de Dios y, en ciertos períodos, San Martín.
- Departamentos de fuerte expulsión (saldo negativo): Cajamarca, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Puno, Amazonas.
Un caso particular fue el censo de 1993: Cajamarca era el departamento que más población perdía, mientras que San Martín era uno de los que más ganaba, por su colonización agraria y el auge de la coca en esa época.
7.5. Migración externa
La migración externa peruana también es muy significativa. Desde la década de 1970, el balance de la migración externa es negativo: salen más peruanos de los que llegan. Los emigrantes peruanos son sobre todo jóvenes y, en un 52 %, mujeres.
Los destinos principales han variado con el tiempo: Estados Unidos, España, Argentina, Chile, Italia y Japón. Las razones han sido, sobre todo, económicas y de estudio. En el quinquenio 1990-1995, la crisis económica, la hiperinflación y la violencia política impulsaron una ola migratoria por búsqueda de empleo en el exterior.
En las últimas décadas, el Perú también se ha vuelto receptor de migrantes, sobre todo de Venezuela, por la crisis humanitaria de ese país. Este fenómeno convirtió al Perú en uno de los principales destinos de migrantes venezolanos en Sudamérica, lo que ha generado nuevos retos urbanos y laborales.
8. El Índice de Desarrollo Humano (IDH)
8.1. ¿Qué es y qué mide?
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para medir el bienestar de la población más allá del ingreso económico. Combina tres dimensiones básicas:
- Salud: medida por la esperanza de vida al nacer.
- Educación: medida por los años de escolaridad esperados y promedio.
- Ingresos / nivel de vida digno: medido por el PBI per cápita (o, en algunos cálculos internos, el ingreso familiar per cápita).
El IDH se expresa en una escala de 0 a 1, donde el valor 1 indica máximo desarrollo humano posible. Con base en ese valor, el PNUD clasifica a los países en cuatro grupos:
| Categoría | Rango IDH |
|---|---|
| Muy alto | 0,800 o más |
| Alto | 0,700 - 0,799 |
| Medio | 0,550 - 0,699 |
| Bajo | menos de 0,550 |
8.2. Ejemplos de países según IDH
En los informes recientes (2023-2024), los países con IDH muy alto incluyen a Suiza, Noruega, Dinamarca, Alemania, Japón, Australia y también algunos latinoamericanos como Costa Rica, que superó el umbral de 0,800. En el grupo alto se sitúan México, Brasil, Colombia, Perú y Argelia, entre otros. En el grupo bajo figuran Pakistán, Yemen, Sudán del Sur y varios países del Sahel.
8.3. El IDH en el Perú
El Perú se ubica en el grupo de desarrollo humano alto. Sin embargo, su promedio esconde fuertes desigualdades internas. Los distritos de Lima moderna y algunas zonas urbanas de la costa tienen IDH alto; las zonas rurales de la sierra sur y de la selva presentan IDH mucho más bajos.
Un análisis por pisos altitudinales muestra una relación inversa entre altitud e IDH: a mayor altitud, menores ingresos, menor educación y menor acceso a salud, por lo general. Las zonas costeras bajas concentran los mayores valores; las zonas altoandinas por encima de los 3500-4000 m suelen tener los menores. Esto no significa que la altura cause subdesarrollo, sino que las áreas altas han estado históricamente menos conectadas y menos atendidas.
Otro dato importante es metodológico. En el Perú, entre 2009 y 2013 se cambió uno de los componentes del IDH departamental: se reemplazó el PBI per cápita por el ingreso familiar per cápita de hogares. Eso modificó los valores de varias regiones, incluidas Lima y Moquegua, y ayuda a entender por qué algunos departamentos “bajaron” o “subieron” sin que hubiera un cambio real en salud o educación.
8.4. Relación entre desarrollo y crecimiento poblacional
A escala mundial se observa una relación clara: a mayor desarrollo humano, menor tasa de crecimiento poblacional y menor fecundidad. Los países con IDH muy alto tienen bajas tasas de natalidad y fecundidad; los de IDH bajo mantienen altas tasas. Ello se debe a los mismos factores que redujeron la fecundidad en el Perú: educación, urbanización, acceso a salud y métodos anticonceptivos, mayor participación femenina.
Cuidado
Errores frecuentes
- Confundir población absoluta con densidad. La absoluta es un número total; la relativa es habitantes por km². Un departamento puede tener poca población absoluta y alta densidad si su superficie es pequeña (Callao).
- Confundir tasa de natalidad con tasa de fecundidad. La natalidad relaciona nacimientos con toda la población; la fecundidad relaciona nacimientos con mujeres en edad fértil y se expresa en hijos por mujer.
- Creer que la selva es muy poblada porque es grande. Es la región con menor densidad y menor población relativa, pese a tener la mayor superficie.
- Invertir emigración e inmigración. Emigrar es salir; inmigrar es llegar. El migrante es emigrante para su origen e inmigrante para su destino.
- Decir que el Perú ya está en la fase final de envejecimiento. Está en transición plena: la base de la pirámide se reduce, pero todavía hay importante población joven.
- Pensar que el IDH mide solo ingresos. Mide salud, educación e ingresos. Un país con alto PBI per cápita puede tener IDH no tan alto si falla en educación o salud.
- Asumir que la urbanización solo trae caos. También trae acceso a servicios, mercados y oportunidades, aunque con costos ambientales y sociales.
- Confundir índice de masculinidad con densidad. El índice de masculinidad es varones por cada 100 mujeres, no tiene que ver con superficie.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1 (básico): interpretar densidad
Enunciado: Un departamento tiene 1 500 000 habitantes y una superficie de 50 000 km². Otro departamento tiene 800 000 habitantes y 5 000 km². Calcula e interpreta la densidad de ambos.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (intermedio bajo): calcular tasa de natalidad
Enunciado: Una ciudad tiene 400 000 habitantes y en un año se registraron 6 800 nacidos vivos. Calcula su tasa bruta de natalidad.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (intermedio): análisis de pirámide y transición
Enunciado: Una pirámide muestra base ancha, cúspide angosta y laterales que descienden de manera regular. ¿A qué tipo de pirámide corresponde y en qué fase demográfica se encuentra?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (avanzado): saldo migratorio total
Enunciado: En un departamento, durante un quinquenio se registraron 120 000 inmigrantes y 180 000 emigrantes. Si al inicio del quinquenio tenía 1 000 000 de habitantes y durante el mismo período el crecimiento natural fue de 60 000 personas, ¿cuál fue la población al final?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Hemos visto que la población peruana no se distribuye de manera uniforme: se concentra en la costa, en las ciudades y, sobre todo, en Lima. Esa desigualdad genera necesidades de servicios, infraestructura y representación política distintas en cada territorio. El siguiente tema, Organización política y administrativa del territorio peruano, se apoya directamente en estos datos: la demarcación de regiones, provincias y distritos tiene sentido precisamente para administrar mejor a una población tan diversa y desigualmente distribuida. Comprender la demografía nos ayudará a ver por qué algunos departamentos exigen mayor presupuesto, cómo se justifica la descentralización y cuáles son los retos de gobernar un país con fuertes contrastes territoriales.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión y 27 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
