
Configuración electrónica (Aufbau, máxima multiplicidad, distribución en iones)
Dominarás cómo se ordenan los electrones en átomos e iones mediante Aufbau y máxima multiplicidad, y aprenderás a interpretar valencia, electrones desapareados y propiedades magnéticas.
Ruta de estudio
Estudia a tu ritmo
El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
La química estudia cómo se transforman las sustancias. Esas transformaciones dependen, en gran medida, de los electrones más externos de los átomos. La configuración electrónica es el mapa que nos dice cuántos electrones tiene un átomo y en qué regiones energéticas se ubican. Sin este mapa no podríamos explicar por qué el sodio forma , por qué el cloro forma , por qué el hierro puede perder dos o tres electrones, ni por qué algunos elementos son atraídos por un imán. Tampoco podríamos entender la tabla periódica, porque los grupos y periodos están definidos precisamente por configuraciones electrónicas semejantes.
En el tema anterior aprendimos que los electrones ocupan niveles, subniveles y orbitales, y que la energía relativa permite comparar la estabilidad de los subniveles. Ahora vamos a usar esa herramienta para distribuir los electrones siguiendo reglas precisas: el principio de Aufbau, el principio de exclusión de Pauli y el principio de máxima multiplicidad (regla de Hund). Al final seremos capaces de escribir la configuración electrónica de cualquier átomo o ion, contar electrones de valencia, electrones desapareados, predecir propiedades magnéticas y prepararnos para ubicar a los elementos en la tabla periódica.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Un repaso breve, porque estos conceptos ya fueron trabajados en el tema de números cuánticos:
- El número atómico es el número de protones. En un átomo neutro, el número de electrones es igual a .
- Los niveles de energía se denotan tradicionalmente como K, L, M, N, O, P, Q.
- Los subniveles se identifican con la letra correspondiente al número cuántico secundario :
- : subnivel
- : subnivel
- : subnivel
- : subnivel
- Cada subnivel tiene un número definido de orbitales y, por tanto, una capacidad máxima de electrones:
| Subnivel | Número de orbitales | Capacidad máxima de electrones |
|---|---|---|
| 1 | 2 | |
| 3 | 6 | |
| 5 | 10 | |
| 7 | 14 |
- La energía relativa de un subnivel en átomos polielectrónicos se calcula mediante . A menor energía relativa, mayor estabilidad.
- Los tres primeros números cuánticos definen un orbital; el cuarto, , define el espín del electrón y puede ser o .
Con estas herramientas ya podemos empezar a llenar los orbitales.
1. Principio de Aufbau: la construcción progresiva
El nombre Aufbau proviene del alemán y significa «construcción». Este principio establece que:
En el estado basal, los electrones se distribuyen en los subniveles en orden creciente de energía relativa .
Es decir, el átomo llena primero los subniveles más estables, aquellos con menor energía relativa. Si dos subniveles tienen la misma energía relativa, se llena primero el que tiene menor valor de , porque se encuentra más cerca del núcleo.
Por ejemplo, los subniveles y tienen ambos . Sin embargo, primero se llena , porque está en el nivel , más cercano al núcleo.
La notación se interpreta así: en el nivel , subnivel , hay electrones. Por ejemplo, significa: en el tercer nivel, subnivel , hay cuatro electrones.
Construyamos un ejemplo sencillo. Para el magnesio, :
Esto se interpreta así: en la capa K () hay 2 electrones; en la capa L () hay 8 electrones; en la capa M () hay 2 electrones.
2. Regla de Möller: una forma práctica de aplicar Aufbau
Memorizar el orden de llenado según la energía relativa puede resultar complicado. La regla de Möller, también llamada regla del serrucho o de las diagonales, nos da un método gráfico para recordar ese orden.
Se escriben los niveles del 1 al 7 en filas y los subniveles en columnas. Luego se trazan diagonales que van de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda.
Regla de Möller (serrucho) para el orden de llenado de subniveles
El orden resultante es:
Es fundamental distinguir entre el orden de llenado y el orden de escritura. La regla de Möller da el orden en el que se van llenando los subniveles. Sin embargo, al escribir la configuración electrónica, se suele ordenar por niveles. Por ejemplo, el hierro () se llena así:
y se escribe de la misma manera, colocando antes que aunque el nivel se llene después de y antes que . Ambos subniveles pertenecen al mismo orden de escritura convencional.
Existen dos formas de representar una configuración:
- Configuración desarrollada: se escriben todos los subniveles ocupados. Ejemplo: .
- Configuración kernel o simplificada: se reemplaza la parte interna por el gas noble anterior entre corchetes. Ejemplo:
- ():
- ():
El corchete con el gas noble representa todos los electrones que forman el «kernel» o núcleo interno del átomo.
3. Principio de exclusión de Pauli
Una vez que conocemos el orden de llenado, hay que saber cuántos electrones pueden ocupar un mismo orbital. El principio de exclusión de Pauli establece:
En un átomo, dos electrones no pueden tener los cuatro números cuánticos iguales.
Como un orbital queda definido por los tres primeros números cuánticos , este principio implica que en un mismo orbital solo caben dos electrones, y estos deben tener espines opuestos. Es decir, uno tendrá y el otro .
Un ejemplo claro es el helio (). Sus dos electrones ocupan el orbital . El primer electrón tiene los números cuánticos y el segundo, . Los tres primeros números son iguales, pero el cuarto los distingue.
Gráficamente, un orbital se representa como una casilla , y cada electrón como una flecha o . Un orbital lleno se representa como .
4. Principio de máxima multiplicidad: regla de Hund
Cuando un subnivel tiene varios orbitales degenerados (es decir, con la misma energía), surge la pregunta: ¿los electrones se aparean primero en un orbital o se reparten en orbitales distintos?
La regla de Hund, también llamada principio de máxima multiplicidad, responde:
En orbitales degenerados, los electrones ocupan primero orbitales individuales con espines paralelos antes de aparearse.
Esto significa que se busca que haya la mayor cantidad posible de orbitales semillenos. La razón es que los electrones, al tener la misma carga negativa, se repelen menos cuando están en orbitales separados, lo que da mayor estabilidad al átomo.
Veamos el caso del nitrógeno (). Su configuración es . El subnivel tiene tres orbitales. Según Hund, los tres electrones se distribuyen uno por orbital con espines paralelos:
Sería incorrecto escribir .
Para el oxígeno (), con configuración , primero se colocan tres electrones uno por orbital con espines paralelos, y el cuarto electrón recién se aparea en el primer orbital:
Distribución de electrones en los orbitales 2p del oxígeno (2p⁴) según la regla de Hund
El oxígeno, por lo tanto, tiene dos electrones desapareados.
Contar electrones desapareados es una habilidad central en este tema. La regla práctica es: se llena cada orbital del subnivel con un electrón; una vez que todos los orbitales semillenos están ocupados, recién se empiezan a aparear.
En un subnivel , habría dos orbitales llenos y uno semilleno:
Queda un electrón desapareado.
5. Estado basal y estado excitado
Hasta aquí hemos descrito el estado basal: aquel en el que el átomo tiene la mínima energía y su configuración cumple el principio de Aufbau.
Pero un átomo puede absorber energía y pasar a un estado excitado, que es inestable. En este estado uno o más electrones saltan desde un subnivel de menor energía relativa hacia otro de mayor energía relativa. Como consecuencia, la configuración electrónica ya no cumple Aufbau.
Un ejemplo simple es el hidrógeno. En estado basal su configuración es . Si absorbe energía, su electrón puede pasar a o , etc.
Otro ejemplo: el fósforo () en estado basal tiene la configuración:
Un estado excitado posible sería:
Aquí un electrón del subnivel saltó al subnivel , que tiene mayor energía.
Es importante no confundir un estado excitado con las anomalías de elementos como el cromo o el cobre. Estas anomalías sí son estados basales, aunque no sigan la regla de Möller estricta, como veremos a continuación.
6. Anomalías al principio de Aufbau: cuando el átomo prefiere \( d^5 \) y \( d^{10} \)
Existen algunos elementos que, en estado basal, no cumplen la regla de Möller estricta. Los casos más importantes son el cromo y el cobre.
La justificación es que un subnivel semilleno () o lleno () confiere una estabilidad adicional al átomo. Para lograr esa configuración más estable, el átomo «promueve» un electrón del subnivel más externo al subnivel adyacente.
- Cromo (): según Möller, la configuración esperada sería . Sin embargo, la configuración real es:
De esta manera, el subnivel queda semilleno, con un electrón en cada uno de sus cinco orbitales.
- Cobre (): según Möller, sería . La configuración real es:
Así, el subnivel queda completamente lleno.
Estos dos casos son esenciales porque aparecen con mucha frecuencia en el examen de admisión. También se presentan anomalías análogas en otros elementos del grupo 6 (como el molibdeno, ) y del grupo 11 (como la plata, ).
En el cromo, el nivel de valencia está formado por el subnivel y el subnivel . La configuración tiene un orbital semilleno y cinco orbitales semillenos. Es decir, todos los orbitales del nivel de valencia están semillenos.
7. Configuración electrónica de iones monoatómicos
Los iones se forman cuando un átomo gana o pierde electrones. La distribución electrónica de los iones es un punto muy evaluado.
Aniones (ganan electrones)
Para un anión, el número de electrones es:
La carga negativa indica cuántos electrones adicionales ingresan. Luego se distribuyen esos electrones exactamente como si se tratara de un átomo neutro con ese número de electrones.
Ejemplo: el cloro () forma el anión . Este ion tiene 18 electrones. Su configuración es:
que es igual a la del gas noble argón.
Otro ejemplo: el azufre () forma . Tiene 18 electrones, por lo que su configuración es:
Cationes (pierden electrones)
Para un catión, el número de electrones es:
La regla práctica para formar un catión es: se retiran primero los electrones del nivel más externo, es decir, del mayor . Esta regla es especialmente importante en los metales de transición, donde el subnivel más externo se llenó antes que el subnivel del nivel anterior, pero al perder electrones primero se va el del nivel mayor.
Ejemplo: hierro () neutro:
- Para formar , se pierden 2 electrones del nivel más externo, el :
- Para formar , se pierden 2 electrones del y 1 electrón del :
Ejemplo: cromo neutro:
Para formar , se pierde primero el electrón del y luego dos electrones del :
Ejemplo: magnesio neutro:
Para formar , pierde los dos electrones del :
que es isoelectrónica con el neón.
Especies isoelectrónicas
Son especies químicas diferentes que tienen el mismo número de electrones y, por lo tanto, la misma configuración electrónica. Por ejemplo, , , , y tienen todas 10 electrones.
8. Lectura e interpretación de la configuración electrónica
No basta con escribir configuraciones; hay que saber interpretarlas. A continuación, los conceptos que más se piden.
Nivel de valencia
Es el nivel más alto ocupado con electrones. En los elementos representativos, coincide con el mayor . Por ejemplo, en , el nivel de valencia es .
Electrones de valencia
Son los electrones que se encuentran en el nivel de valencia. Para el azufre (), hay 6 electrones de valencia.
Último subnivel
Es el subnivel que se está llenando según el orden de Aufbau. En el azufre, el último subnivel es , con 4 electrones ().
Orbitales llenos y semillenos
Un orbital lleno tiene 2 electrones; un orbital semilleno tiene 1. Para contar orbitales llenos, se suman los orbitales completos de toda la configuración.
En el azufre ():
- : 1 orbital lleno
- : 1 orbital lleno
- : 3 orbitales llenos
- : 1 orbital lleno
- : 1 orbital lleno y 2 orbitales semillenos
Total de orbitales llenos: . Semillenos: 2.
Números cuánticos del último electrón
El último electrón es aquel que se coloca al completar la configuración siguiendo el orden de llenado. Para determinarlo, se identifica el último subnivel y se aplican las reglas de Hund.
Ejemplo: calcio ():
El último electrón entra en . Para un orbital , y . Como el orbital ya tiene un electrón con , el segundo electrón debe tener por el principio de Pauli. Entonces, los números cuánticos del último electrón son:
Conteo de electrones por tipo
Se puede contar cuántos electrones hay en subniveles , cuántos en , etc. Para el azufre:
- Electrones tipo : :
- Electrones tipo : :
Niveles completos
Un nivel está completo cuando alcanza su capacidad máxima de electrones. La capacidad de cada nivel es:
- : 2 e⁻
- : 8 e⁻
- : 18 e⁻
- : 32 e⁻
Por ejemplo, el bromo () tiene configuración:
Los niveles 1, 2 y 3 están completos. El nivel 4 no está completo, porque tiene , es decir, 17 electrones de los 32 posibles. Por lo tanto, el bromo no tiene cuatro niveles completos.
9. Notación de Lewis
La notación de Lewis es una representación simplificada de los electrones de valencia. Se escribe el símbolo del elemento y se colocan alrededor puntos o aspas que representan los electrones de valencia.
Por ejemplo:
- Sodio (): : 1 electrón de valencia. Se representa como .
- Carbono (): : 4 electrones de valencia. Se representan cuatro puntos alrededor del símbolo, distribuidos según Hund.
- Oxígeno (): : 6 electrones de valencia. Se representan seis puntos: dos pares y dos electrones individuales.
- Fósforo (): : 5 electrones de valencia. Se representan cinco puntos.
La correspondencia entre la configuración electrónica y la notación de Lewis fue evaluada en un examen.
10. Propiedades magnéticas: paramagnetismo y diamagnetismo
La configuración electrónica permite predecir el comportamiento magnético de un átomo o ion.
Diamagnético: especie cuyos electrones están todos apareados. Es débilmente repelida por un campo magnético. Ejemplo: el neón () es diamagnético.
Paramagnético: especie que tiene al menos un electrón desapareado. Es atraída por un campo magnético. Cuantos más electrones desapareados tenga, mayor es su paramagnetismo.
Por ejemplo, el oxígeno () tiene 2 electrones desapareados, por lo que es paramagnético.
El hierro neutro () tiene 4 electrones desapareados en : en cinco orbitales , los seis electrones se distribuyen de modo que cinco ocupan orbitales semillenos y el sexto se aparea en uno. Quedan 4 desapareados.
El cobre neutro () tiene un electrón desapareado en , por lo que es paramagnético. Sin embargo, el catión () no tiene electrones desapareados: es diamagnético. El catión () tiene un electrón desapareado: es paramagnético.
11. La configuración electrónica como puente hacia la tabla periódica
Con la configuración electrónica se puede predecir la ubicación de un elemento en la tabla periódica.
- El periodo corresponde al mayor nivel ocupado.
- El grupo o familia se determina con los electrones de valencia. En el bloque , el grupo es electrones de valencia; en el bloque , el grupo es igual al número de electrones en el subnivel .
- El bloque está determinado por el tipo de subnivel que se está llenando: o .
Por ejemplo, el bromo () termina en . Su bloque es , su periodo es 4 y tiene 7 electrones de valencia (); por tanto, pertenece al grupo 17 (VIIA), los halógenos.
Este es justamente el puente hacia el siguiente tema: la tabla periódica organiza los elementos según sus configuraciones electrónicas, y de esa organización se derivan las propiedades periódicas.
Cuidado
Errores frecuentes
Confundir el orden de llenado con el orden de escritura. El llenado sigue la regla de Möller, pero al escribir se ordena por niveles. Por ejemplo, el hierro se escribe , no .
En cationes, retirar electrones del último subnivel en lugar del nivel más externo. Para metales de transición, primero se quitan electrones del mayor . Por ejemplo, es , no .
Olvidar las anomalías de Cr y Cu. Sus configuraciones son y , respectivamente, no las que predice Möller.
Contar mal los electrones desapareados. Hay que aplicar Hund: primero un electrón por orbital y luego aparear. En hay 2 desapareados, no 3.
Usar mal el espín del último electrón. El depende del orden de llenado dentro del orbital. En un orbital ya ocupado, el segundo electrón tiene .
Confundir estado basal con excitado. Las anomalías de Cr y Cu son estado basal; el estado excitado no cumple Aufbau.
No recordar que el gas noble en la configuración kernel representa la configuración interna completa. Al escribir , ya se están incluyendo todos los electrones hasta el argón.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1 (nivel básico)
El oxígeno () tiene 8 electrones. Escribe su configuración electrónica aplicando el principio de Aufbau y la regla de Hund. Indica cuántos electrones desapareados tiene.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (nivel intermedio)
Un átomo neutro presenta una configuración electrónica que termina en . Determina: (a) su número atómico, (b) sus electrones de valencia, (c) los números cuánticos del último electrón, (d) si es paramagnético o diamagnético.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (nivel intermedio-avanzado)
Escribe la configuración electrónica del cromo () y del ion . Indica cuántos electrones desapareados tiene cada uno.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (nivel avanzado)
Un átomo neutro tiene número de masa 35 y 18 neutrones. (a) Determina su configuración electrónica. (b) Indica cuántos electrones de valencia tiene. (c) ¿Cuál será la configuración de su anión más estable si gana un electrón?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Ahora que ya sabemos escribir e interpretar configuraciones electrónicas, podemos ubicar cada elemento en la tabla periódica: el periodo por el mayor nivel , el grupo por los electrones de valencia y el bloque por el subnivel que se está llenando. En el siguiente tema, «Tabla periódica 1», estudiaremos cómo se ordenan los elementos según su número atómico, qué información nos dan los periodos y grupos, y cómo la configuración electrónica explica la periodicidad de las propiedades. Es el paso natural: de describir el átomo, pasamos a ordenar los átomos.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión y 13 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
La química estudia cómo se transforman las sustancias. Esas transformaciones dependen, en gran medida, de los electrones más externos de los átomos. La configuración electrónica es el mapa que nos dice cuántos electrones tiene un átomo y en qué regiones energéticas se ubican. Sin este mapa no podríamos explicar por qué el sodio forma , por qué el cloro forma , por qué el hierro puede perder dos o tres electrones, ni por qué algunos elementos son atraídos por un imán. Tampoco podríamos entender la tabla periódica, porque los grupos y periodos están definidos precisamente por configuraciones electrónicas semejantes.
En el tema anterior aprendimos que los electrones ocupan niveles, subniveles y orbitales, y que la energía relativa permite comparar la estabilidad de los subniveles. Ahora vamos a usar esa herramienta para distribuir los electrones siguiendo reglas precisas: el principio de Aufbau, el principio de exclusión de Pauli y el principio de máxima multiplicidad (regla de Hund). Al final seremos capaces de escribir la configuración electrónica de cualquier átomo o ion, contar electrones de valencia, electrones desapareados, predecir propiedades magnéticas y prepararnos para ubicar a los elementos en la tabla periódica.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Un repaso breve, porque estos conceptos ya fueron trabajados en el tema de números cuánticos:
- El número atómico es el número de protones. En un átomo neutro, el número de electrones es igual a .
- Los niveles de energía se denotan tradicionalmente como K, L, M, N, O, P, Q.
- Los subniveles se identifican con la letra correspondiente al número cuántico secundario :
- : subnivel
- : subnivel
- : subnivel
- : subnivel
- Cada subnivel tiene un número definido de orbitales y, por tanto, una capacidad máxima de electrones:
| Subnivel | Número de orbitales | Capacidad máxima de electrones |
|---|---|---|
| 1 | 2 | |
| 3 | 6 | |
| 5 | 10 | |
| 7 | 14 |
- La energía relativa de un subnivel en átomos polielectrónicos se calcula mediante . A menor energía relativa, mayor estabilidad.
- Los tres primeros números cuánticos definen un orbital; el cuarto, , define el espín del electrón y puede ser o .
Con estas herramientas ya podemos empezar a llenar los orbitales.
1. Principio de Aufbau: la construcción progresiva
El nombre Aufbau proviene del alemán y significa «construcción». Este principio establece que:
En el estado basal, los electrones se distribuyen en los subniveles en orden creciente de energía relativa .
Es decir, el átomo llena primero los subniveles más estables, aquellos con menor energía relativa. Si dos subniveles tienen la misma energía relativa, se llena primero el que tiene menor valor de , porque se encuentra más cerca del núcleo.
Por ejemplo, los subniveles y tienen ambos . Sin embargo, primero se llena , porque está en el nivel , más cercano al núcleo.
La notación se interpreta así: en el nivel , subnivel , hay electrones. Por ejemplo, significa: en el tercer nivel, subnivel , hay cuatro electrones.
Construyamos un ejemplo sencillo. Para el magnesio, :
Esto se interpreta así: en la capa K () hay 2 electrones; en la capa L () hay 8 electrones; en la capa M () hay 2 electrones.
2. Regla de Möller: una forma práctica de aplicar Aufbau
Memorizar el orden de llenado según la energía relativa puede resultar complicado. La regla de Möller, también llamada regla del serrucho o de las diagonales, nos da un método gráfico para recordar ese orden.
Se escriben los niveles del 1 al 7 en filas y los subniveles en columnas. Luego se trazan diagonales que van de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda.
Regla de Möller (serrucho) para el orden de llenado de subniveles
El orden resultante es:
Es fundamental distinguir entre el orden de llenado y el orden de escritura. La regla de Möller da el orden en el que se van llenando los subniveles. Sin embargo, al escribir la configuración electrónica, se suele ordenar por niveles. Por ejemplo, el hierro () se llena así:
y se escribe de la misma manera, colocando antes que aunque el nivel se llene después de y antes que . Ambos subniveles pertenecen al mismo orden de escritura convencional.
Existen dos formas de representar una configuración:
- Configuración desarrollada: se escriben todos los subniveles ocupados. Ejemplo: .
- Configuración kernel o simplificada: se reemplaza la parte interna por el gas noble anterior entre corchetes. Ejemplo:
- ():
- ():
El corchete con el gas noble representa todos los electrones que forman el «kernel» o núcleo interno del átomo.
3. Principio de exclusión de Pauli
Una vez que conocemos el orden de llenado, hay que saber cuántos electrones pueden ocupar un mismo orbital. El principio de exclusión de Pauli establece:
En un átomo, dos electrones no pueden tener los cuatro números cuánticos iguales.
Como un orbital queda definido por los tres primeros números cuánticos , este principio implica que en un mismo orbital solo caben dos electrones, y estos deben tener espines opuestos. Es decir, uno tendrá y el otro .
Un ejemplo claro es el helio (). Sus dos electrones ocupan el orbital . El primer electrón tiene los números cuánticos y el segundo, . Los tres primeros números son iguales, pero el cuarto los distingue.
Gráficamente, un orbital se representa como una casilla , y cada electrón como una flecha o . Un orbital lleno se representa como .
4. Principio de máxima multiplicidad: regla de Hund
Cuando un subnivel tiene varios orbitales degenerados (es decir, con la misma energía), surge la pregunta: ¿los electrones se aparean primero en un orbital o se reparten en orbitales distintos?
La regla de Hund, también llamada principio de máxima multiplicidad, responde:
En orbitales degenerados, los electrones ocupan primero orbitales individuales con espines paralelos antes de aparearse.
Esto significa que se busca que haya la mayor cantidad posible de orbitales semillenos. La razón es que los electrones, al tener la misma carga negativa, se repelen menos cuando están en orbitales separados, lo que da mayor estabilidad al átomo.
Veamos el caso del nitrógeno (). Su configuración es . El subnivel tiene tres orbitales. Según Hund, los tres electrones se distribuyen uno por orbital con espines paralelos:
Sería incorrecto escribir .
Para el oxígeno (), con configuración , primero se colocan tres electrones uno por orbital con espines paralelos, y el cuarto electrón recién se aparea en el primer orbital:
Distribución de electrones en los orbitales 2p del oxígeno (2p⁴) según la regla de Hund
El oxígeno, por lo tanto, tiene dos electrones desapareados.
Contar electrones desapareados es una habilidad central en este tema. La regla práctica es: se llena cada orbital del subnivel con un electrón; una vez que todos los orbitales semillenos están ocupados, recién se empiezan a aparear.
En un subnivel , habría dos orbitales llenos y uno semilleno:
Queda un electrón desapareado.
5. Estado basal y estado excitado
Hasta aquí hemos descrito el estado basal: aquel en el que el átomo tiene la mínima energía y su configuración cumple el principio de Aufbau.
Pero un átomo puede absorber energía y pasar a un estado excitado, que es inestable. En este estado uno o más electrones saltan desde un subnivel de menor energía relativa hacia otro de mayor energía relativa. Como consecuencia, la configuración electrónica ya no cumple Aufbau.
Un ejemplo simple es el hidrógeno. En estado basal su configuración es . Si absorbe energía, su electrón puede pasar a o , etc.
Otro ejemplo: el fósforo () en estado basal tiene la configuración:
Un estado excitado posible sería:
Aquí un electrón del subnivel saltó al subnivel , que tiene mayor energía.
Es importante no confundir un estado excitado con las anomalías de elementos como el cromo o el cobre. Estas anomalías sí son estados basales, aunque no sigan la regla de Möller estricta, como veremos a continuación.
6. Anomalías al principio de Aufbau: cuando el átomo prefiere \( d^5 \) y \( d^{10} \)
Existen algunos elementos que, en estado basal, no cumplen la regla de Möller estricta. Los casos más importantes son el cromo y el cobre.
La justificación es que un subnivel semilleno () o lleno () confiere una estabilidad adicional al átomo. Para lograr esa configuración más estable, el átomo «promueve» un electrón del subnivel más externo al subnivel adyacente.
- Cromo (): según Möller, la configuración esperada sería . Sin embargo, la configuración real es:
De esta manera, el subnivel queda semilleno, con un electrón en cada uno de sus cinco orbitales.
- Cobre (): según Möller, sería . La configuración real es:
Así, el subnivel queda completamente lleno.
Estos dos casos son esenciales porque aparecen con mucha frecuencia en el examen de admisión. También se presentan anomalías análogas en otros elementos del grupo 6 (como el molibdeno, ) y del grupo 11 (como la plata, ).
En el cromo, el nivel de valencia está formado por el subnivel y el subnivel . La configuración tiene un orbital semilleno y cinco orbitales semillenos. Es decir, todos los orbitales del nivel de valencia están semillenos.
7. Configuración electrónica de iones monoatómicos
Los iones se forman cuando un átomo gana o pierde electrones. La distribución electrónica de los iones es un punto muy evaluado.
Aniones (ganan electrones)
Para un anión, el número de electrones es:
La carga negativa indica cuántos electrones adicionales ingresan. Luego se distribuyen esos electrones exactamente como si se tratara de un átomo neutro con ese número de electrones.
Ejemplo: el cloro () forma el anión . Este ion tiene 18 electrones. Su configuración es:
que es igual a la del gas noble argón.
Otro ejemplo: el azufre () forma . Tiene 18 electrones, por lo que su configuración es:
Cationes (pierden electrones)
Para un catión, el número de electrones es:
La regla práctica para formar un catión es: se retiran primero los electrones del nivel más externo, es decir, del mayor . Esta regla es especialmente importante en los metales de transición, donde el subnivel más externo se llenó antes que el subnivel del nivel anterior, pero al perder electrones primero se va el del nivel mayor.
Ejemplo: hierro () neutro:
- Para formar , se pierden 2 electrones del nivel más externo, el :
- Para formar , se pierden 2 electrones del y 1 electrón del :
Ejemplo: cromo neutro:
Para formar , se pierde primero el electrón del y luego dos electrones del :
Ejemplo: magnesio neutro:
Para formar , pierde los dos electrones del :
que es isoelectrónica con el neón.
Especies isoelectrónicas
Son especies químicas diferentes que tienen el mismo número de electrones y, por lo tanto, la misma configuración electrónica. Por ejemplo, , , , y tienen todas 10 electrones.
8. Lectura e interpretación de la configuración electrónica
No basta con escribir configuraciones; hay que saber interpretarlas. A continuación, los conceptos que más se piden.
Nivel de valencia
Es el nivel más alto ocupado con electrones. En los elementos representativos, coincide con el mayor . Por ejemplo, en , el nivel de valencia es .
Electrones de valencia
Son los electrones que se encuentran en el nivel de valencia. Para el azufre (), hay 6 electrones de valencia.
Último subnivel
Es el subnivel que se está llenando según el orden de Aufbau. En el azufre, el último subnivel es , con 4 electrones ().
Orbitales llenos y semillenos
Un orbital lleno tiene 2 electrones; un orbital semilleno tiene 1. Para contar orbitales llenos, se suman los orbitales completos de toda la configuración.
En el azufre ():
- : 1 orbital lleno
- : 1 orbital lleno
- : 3 orbitales llenos
- : 1 orbital lleno
- : 1 orbital lleno y 2 orbitales semillenos
Total de orbitales llenos: . Semillenos: 2.
Números cuánticos del último electrón
El último electrón es aquel que se coloca al completar la configuración siguiendo el orden de llenado. Para determinarlo, se identifica el último subnivel y se aplican las reglas de Hund.
Ejemplo: calcio ():
El último electrón entra en . Para un orbital , y . Como el orbital ya tiene un electrón con , el segundo electrón debe tener por el principio de Pauli. Entonces, los números cuánticos del último electrón son:
Conteo de electrones por tipo
Se puede contar cuántos electrones hay en subniveles , cuántos en , etc. Para el azufre:
- Electrones tipo : :
- Electrones tipo : :
Niveles completos
Un nivel está completo cuando alcanza su capacidad máxima de electrones. La capacidad de cada nivel es:
- : 2 e⁻
- : 8 e⁻
- : 18 e⁻
- : 32 e⁻
Por ejemplo, el bromo () tiene configuración:
Los niveles 1, 2 y 3 están completos. El nivel 4 no está completo, porque tiene , es decir, 17 electrones de los 32 posibles. Por lo tanto, el bromo no tiene cuatro niveles completos.
9. Notación de Lewis
La notación de Lewis es una representación simplificada de los electrones de valencia. Se escribe el símbolo del elemento y se colocan alrededor puntos o aspas que representan los electrones de valencia.
Por ejemplo:
- Sodio (): : 1 electrón de valencia. Se representa como .
- Carbono (): : 4 electrones de valencia. Se representan cuatro puntos alrededor del símbolo, distribuidos según Hund.
- Oxígeno (): : 6 electrones de valencia. Se representan seis puntos: dos pares y dos electrones individuales.
- Fósforo (): : 5 electrones de valencia. Se representan cinco puntos.
La correspondencia entre la configuración electrónica y la notación de Lewis fue evaluada en un examen.
10. Propiedades magnéticas: paramagnetismo y diamagnetismo
La configuración electrónica permite predecir el comportamiento magnético de un átomo o ion.
Diamagnético: especie cuyos electrones están todos apareados. Es débilmente repelida por un campo magnético. Ejemplo: el neón () es diamagnético.
Paramagnético: especie que tiene al menos un electrón desapareado. Es atraída por un campo magnético. Cuantos más electrones desapareados tenga, mayor es su paramagnetismo.
Por ejemplo, el oxígeno () tiene 2 electrones desapareados, por lo que es paramagnético.
El hierro neutro () tiene 4 electrones desapareados en : en cinco orbitales , los seis electrones se distribuyen de modo que cinco ocupan orbitales semillenos y el sexto se aparea en uno. Quedan 4 desapareados.
El cobre neutro () tiene un electrón desapareado en , por lo que es paramagnético. Sin embargo, el catión () no tiene electrones desapareados: es diamagnético. El catión () tiene un electrón desapareado: es paramagnético.
11. La configuración electrónica como puente hacia la tabla periódica
Con la configuración electrónica se puede predecir la ubicación de un elemento en la tabla periódica.
- El periodo corresponde al mayor nivel ocupado.
- El grupo o familia se determina con los electrones de valencia. En el bloque , el grupo es electrones de valencia; en el bloque , el grupo es igual al número de electrones en el subnivel .
- El bloque está determinado por el tipo de subnivel que se está llenando: o .
Por ejemplo, el bromo () termina en . Su bloque es , su periodo es 4 y tiene 7 electrones de valencia (); por tanto, pertenece al grupo 17 (VIIA), los halógenos.
Este es justamente el puente hacia el siguiente tema: la tabla periódica organiza los elementos según sus configuraciones electrónicas, y de esa organización se derivan las propiedades periódicas.
Cuidado
Errores frecuentes
Confundir el orden de llenado con el orden de escritura. El llenado sigue la regla de Möller, pero al escribir se ordena por niveles. Por ejemplo, el hierro se escribe , no .
En cationes, retirar electrones del último subnivel en lugar del nivel más externo. Para metales de transición, primero se quitan electrones del mayor . Por ejemplo, es , no .
Olvidar las anomalías de Cr y Cu. Sus configuraciones son y , respectivamente, no las que predice Möller.
Contar mal los electrones desapareados. Hay que aplicar Hund: primero un electrón por orbital y luego aparear. En hay 2 desapareados, no 3.
Usar mal el espín del último electrón. El depende del orden de llenado dentro del orbital. En un orbital ya ocupado, el segundo electrón tiene .
Confundir estado basal con excitado. Las anomalías de Cr y Cu son estado basal; el estado excitado no cumple Aufbau.
No recordar que el gas noble en la configuración kernel representa la configuración interna completa. Al escribir , ya se están incluyendo todos los electrones hasta el argón.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1 (nivel básico)
El oxígeno () tiene 8 electrones. Escribe su configuración electrónica aplicando el principio de Aufbau y la regla de Hund. Indica cuántos electrones desapareados tiene.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (nivel intermedio)
Un átomo neutro presenta una configuración electrónica que termina en . Determina: (a) su número atómico, (b) sus electrones de valencia, (c) los números cuánticos del último electrón, (d) si es paramagnético o diamagnético.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (nivel intermedio-avanzado)
Escribe la configuración electrónica del cromo () y del ion . Indica cuántos electrones desapareados tiene cada uno.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (nivel avanzado)
Un átomo neutro tiene número de masa 35 y 18 neutrones. (a) Determina su configuración electrónica. (b) Indica cuántos electrones de valencia tiene. (c) ¿Cuál será la configuración de su anión más estable si gana un electrón?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Ahora que ya sabemos escribir e interpretar configuraciones electrónicas, podemos ubicar cada elemento en la tabla periódica: el periodo por el mayor nivel , el grupo por los electrones de valencia y el bloque por el subnivel que se está llenando. En el siguiente tema, «Tabla periódica 1», estudiaremos cómo se ordenan los elementos según su número atómico, qué información nos dan los periodos y grupos, y cómo la configuración electrónica explica la periodicidad de las propiedades. Es el paso natural: de describir el átomo, pasamos a ordenar los átomos.
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