
La historia del español
Descubrirás cómo el español evolucionó del latín vulgar hasta hablarse en más de veinte países, y aprenderás a reconocer sus etapas, préstamos léxicos y rasgos del español americano y peruano.
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El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
En el tema anterior estudiamos que el lenguaje es una facultad humana universal que se manifiesta en lenguas particulares, y que toda lengua presenta variedades: diatópicas (por el lugar), diastráticas (por el grupo social), diafásicas (por la situación) y diacrónicas (a través del tiempo). La historia del español es, exactamente, el estudio de su variación diacrónica: cómo una lengua pasó de ser un dialecto del latín vulgar a convertirse en una lengua internacional hablada en más de veinte países.
Este tema no es un simple repaso de fechas. Sirve para que entiendas por qué el español tiene palabras parecidas al portugués o al italiano, por qué en el Perú no pronunciamos la “z” como en Madrid, por qué decimos “alcoba”, “guerra” o “papa”, y por qué el español no se parece gramaticalmente al latín clásico, aunque venga de él. En los exámenes de admisión, las preguntas sobre historia del español suelen presentarse como proposiciones con valor de verdad (V o F) en las que debes reconocer el origen romance del español, las etapas de su formación, los tipos de préstamo léxico y algunos rasgos actuales del español americano y peruano, como el seseo.
Dominar este tema te permitirá, además, ingresar con bases sólidas al siguiente: «La realidad lingüística del Perú», pues el español peruano actual es el resultado de una larga cadena de contactos: lenguas prerromanas, latín, lenguas germánicas, árabe y lenguas amerindias.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Antes de estudiar la historia del español, conviene recordar brevemente algunos conceptos del tema anterior:
- Lengua, idioma y dialecto: una lengua es un sistema de signos compartido por una comunidad; un idioma suele definirse como una lengua con reconocimiento oficial o con identidad histórica y política; un dialecto es una variedad geográfica o social de una lengua. Estos términos no implican que una variedad sea “mejor” o “peor”.
- Variación diacrónica: las lenguas cambian con el paso del tiempo en su pronunciación, su gramática y su vocabulario. No se trata de corrupción, sino de evolución natural.
- Fonema: unidad mínima distintiva del plano sonoro. Por ejemplo, en algunas variedades del español se distingue el fonema /s/ (de casa) del fonema /θ/ (de caza); en otras, no.
- Léxico o lexicón: conjunto de palabras de una lengua. Muchas palabras del español no son originariamente latinas: son préstamos lingüísticos, es decir, elementos léxicos tomados de otras lenguas.
- Morfología: parte de la gramática que estudia la estructura de las palabras y sus flexiones. El latín clásico tenía una morfología muy distinta de la del español actual, como veremos.
1. El origen del español: una lengua romance
1.1. ¿De dónde viene el español?
La pregunta «¿de dónde viene el español?» se responde en dos niveles. En un nivel inmediato, el español viene del latín vulgar hispánico, es decir, del latín cotidiano que hablaban los soldados, campesinos, artesanos y comerciantes romanos establecidos en Hispania, la península ibérica. En un nivel más amplio, el español pertenece a la familia de las lenguas romances, románicas o neolatinas, que son las lenguas que evolucionaron a partir del latín vulgar en distintas regiones del antiguo Imperio romano.
Son lenguas romances, entre otras, las siguientes:
| Lengua | Región principal |
|---|---|
| Español o castellano | España, Hispanoamérica, etc. |
| Portugués | Portugal, Brasil, etc. |
| Francés | Francia, Canadá, etc. |
| Italiano | Italia |
| Rumano | Rumania |
| Catalán | Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, etc. |
| Provenzal | sur de Francia |
| Sardo | Cerdeña |
| Romanche | Suiza |
La palabra romance proviene del latín romanice loqui, que significaba aproximadamente ‘hablar a la manera romana’. Por eso, cuando decimos que el español es una lengua romance, estamos diciendo que es una lengua derivada del latín.
1.2. El latín, lengua madre: pero no cualquier latín
Un error muy común es creer que el español viene del latín clásico literario, el de Cicerón, Virgilio o Julio César. No es así. Las lenguas romances derivan del latín vulgar, es decir, de la variedad coloquial y popular del latín, hablada por la mayoría de la población.
El latín clásico, también llamado sermo urbanus, sermo nobilis o latín culto, era la variedad escrita y formal. El latín vulgar, en cambio, recibía nombres como sermo rusticus, sermo plebeius, sermo proletarius o sermo quotidianus. Todas estas denominaciones aluden a la misma realidad: el habla espontánea, popular y cotidiana.
No hay que imaginar dos lenguas absolutamente separadas; eran variedades de una misma lengua. Sin embargo, la evolución posterior no partió del modelo literario, sino del uso oral y familiar. Por ejemplo, el latín clásico tenía edere (‘comer’), pero en el habla hispánica se difundió comedere, de donde procede directamente comer. En las Galias, en cambio, se usó manducare, que dio en francés manger.
2. Etapa prerrománica: la península antes del latín
2.1. Pueblos primitivos de la península ibérica
Antes de la llegada de los romanos, la península ibérica estaba habitada por diversos pueblos que hablaban lenguas distintas. Estas lenguas desaparecieron en su mayoría, pero dejaron huellas en el latín hispánico y, después, en el español. A esos restos que una lengua desaparecida deja en otra que sobrevive se les llama sustratos lingüísticos.
Entre los pueblos primitivos más importantes tenemos:
- Íberos: aportaron palabras como Iberia, balsa, caparazón o calabaza.
- Celtas: dejaron voces como camisa, carpintero, cabaña, perro, salmón, alondra, colmena y nombres de lugares como Segovia.
- Ligures: aportaron términos como peñasco, borrasca o nevasca.
- Vascos: de la lengua vasca, también llamada vascuence o euskera, proceden palabras como Javier, García, gorra, pizarra, guijarro, urraca, izquierda y garrapata.
Un dato clave: el vasco o euskera es la única lengua prerromana que se sigue hablando en la actualidad. Por lo tanto, no es correcto afirmar que todas las lenguas prerromanas de la península están extintas.
2.2. Pueblos colonizadores
Además de los pueblos primitivos, llegaron a la península ibérica algunos pueblos colonizadores del Mediterráneo antes de los romanos:
- Fenicios: de su lengua proceden nombres como España (de Hispania, probablemente ‘tierra de conejos’), Cádiz (de Gadir) y Málaga (de Malaka).
- Cartagineses: dejaron nombres como Cartagena (de Quart-Hadaschat) e Ibiza (de Ebussus).
- Griegos: aportaron nombres como Rosas (de Rodas) y Ampurias (de Emporion).
Todos estos aportes pertenecen al sustrato: lenguas que ocupaban el territorio antes del latín y que dejaron restos, sobre todo léxicos, en la lengua que se impuso después.
2.3. ¿Qué es exactamente un sustrato?
En la historia de las lenguas, se distinguen tres tipos de influencias según la relación entre las lenguas en contacto:
- Sustrato: influencia de una lengua preexistente sobre otra que se impone en su territorio. En el caso del español, las lenguas prerromanas actuaron como sustrato del latín hispánico.
- Superestrato: influencia de una lengua invasora o dominante que, sin lograr sustituir a la lengua local, deja préstamos en ella. Los visigodos y los árabes, como veremos, constituyen superestratos.
- Adstrato: influencia recíproca entre lenguas vecinas o en contacto sin que una sustituya a la otra. Es el caso actual del contacto del español con el inglés, por ejemplo.
Esta distinción es importante para responder preguntas que afirman, por ejemplo, que «el latín es parte de los superestratos del castellano». Eso es falso: el latín no es un superestrato, sino la base lingüística o el estrato central del español.
3. Etapa románica: la romanización y el latín hispánico
3.1. La romanización
La romanización fue el proceso histórico por el cual los pueblos de la península ibérica adoptaron la lengua, las costumbres, el derecho y las instituciones de Roma. Se suele tomar como punto de partida el año 218 a. n. e., cuando los romanos llegaron a la península ibérica en el marco de la Segunda Guerra Púnica.
Durante varios siglos, el latín se impuso sobre las lenguas prerromanas hasta convertirse en la lengua común de Hispania. Por supuesto, no se impuso de la noche a la mañana ni de manera uniforme: convivió con las lenguas locales, las cuales terminaron por desaparecer—salvo el vasco— dejando algunas huellas.
3.2. Latín culto y latín vulgar en Hispania
En Hispania convivieron dos grandes variedades del latín:
- Latín culto: variedad escrita y formal, propia de la administración, la literatura y la escuela.
- Latín vulgar hispánico: variedad oral y popular, usada por los soldados, los campesinos, los comerciantes y el pueblo en general.
El español no nace del latín culto, sino del latín vulgar hispánico. Fue esta variedad popular la que, con el paso de los siglos, se transformó en los distintos romances peninsulares.
3.3. Hacia las lenguas romances
La caída del Imperio romano y la desaparición de la administración central aceleraron la fragmentación dialectal del latín vulgar. En cada región, el latín evolucionó de manera distinta, dando origen a las lenguas romances: el español, el portugués, el francés, el italiano, el rumano, el catalán, el provenzal, el sardo, el romanche, entre otras.
El latín clásico, como tal, dejó de hablarse como lengua materna; se convirtió en una lengua muerta, pero no en el sentido de que haya desaparecido sin dejar rastro, sino en el sentido de que ya no tiene hablantes nativos. Siguió usándose durante siglos como lengua litúrgica, científica y jurídica, y de él se tomaron muchos latinismos y cultismos.
4. Principales cambios del latín al castellano
Para entender la transformación del latín vulgar hispánico en español, conviene estudiar dos grandes planos: el gramatical y el fonético. Ambos son preguntados con frecuencia en los exámenes.
4.1. Cambios gramaticales: la pérdida de las declinaciones
El latín clásico era una lengua sintética: expresaba las funciones gramaticales mediante desinencias o terminaciones que se añadían a las palabras. Así, un sustantivo podía cambiar de forma según su función sintáctica. Estas variaciones se agrupaban en declinaciones (paradigmas flexivos) y en casos (nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo y ablativo).
Por ejemplo, en latín se podía decir:
- Petri liber: ‘el libro de Pedro’.
- Odorem rosae: ‘el olor de la rosa’.
- Dare alicui litteras: ‘dar cartas a alguien’.
En el paso del latín vulgar al romance hispánico, se perdieron casi todos los sufijos de caso. El español ya no expresa esas relaciones con desinencias casuales, sino con preposiciones y con el orden de las palabras. Así, el español actual dice:
- El libro de Pedro.
- El olor de esa rosa.
- Dar cartas a alguien.
Por eso se dice que el español es una lengua predominantemente analítica: utiliza palabras independientes (preposiciones, artículos) para expresar lo que el latín clásico expresaba con flexiones. El latín clásico era sintético; el español es analítico.
4.2. Cambios fonéticos vocálicos
Del latín vulgar al castellano, las vocales sufrieron varios procesos. Conviene recordar que, en latín, las vocales podían ser breves o largas, y esa duración influyó en su evolución.
A. Diptongación
Algunas vocales latinas breves tónicas se diptongan, es decir, se transforman en dos vocales.
O breve tónica > ue:
- fortem > fuerte
- hortum > huerto
- bonum > bueno
- populum > pueblo
- portam > puerta
- novum > nuevo
E breve tónica > ie:
- bene > bien
- terram > tierra
- centum > ciento
B. Monoptongación
Los diptongos latinos se reducen a una sola vocal.
AU > o:
- aurum > oro
- causam > cosa
- taurum > toro
- paucum > poco
- augustum > agosto
- autumnum > otoño
AE > e:
- aedificium > edificio
- Graecia > Grecia
OE > e:
- amoenum > ameno
- poenam > pena
C. Pérdida de vocal átona
Algunas vocales átonas en interior de palabra se pierden.
- miserabilem > miserable
- calidum > caldo
- tabulam > tabla
D. Apertura de vocales breves
Algunas vocales breves latinas se abren, es decir, cambian a otra vocal más abierta.
U breve > o:
- lupum > lobo
- manum > mano
I breve > e:
- litteram > letra
- infirmum > enfermo
4.3. Cambios fonéticos consonánticos
En las consonantes, los procesos más importantes son los siguientes.
A. Aspiración de la F inicial
La f- inicial latina, en muchas palabras, se convirtió en h- aspirada y luego, en el español actual, en una h muda.
- formicam > hormiga
- filium > hijo
- facere > hacer
- farinam > harina
- ferrum > hierro
B. Palatalización
Un sonido se palataliza cuando pasa a articularse en la zona del paladar. Este proceso explica, por ejemplo, la aparición de la ch, la ñ y la j del castellano.
-ct- > ch:
- lectum > lecho
- lactem > leche
- noctem > noche
- pectum > pecho
-mn- > ñ:
- damnum > daño
-li- + vocal > j:
- folia > hoja
Conviene saber que algunos manuales agrupan estos casos dentro de la palatalización, mientras que otros prefieren llamarlos simplificación consonántica, porque un grupo de dos consonantes se reduce a una sola, aunque esa consonante tenga articulación palatal. Lo importante es reconocer el tipo de cambio y los ejemplos.
C. Simplificación de grupos consonánticos iniciales
Los grupos latinos pl-, cl-, fl- se simplifican en ll- en castellano.
- pluviam > lluvia
- flammam > llama
- clavem > llave
D. Sonorización de consonantes sordas intervocálicas
Las consonantes sordas p, t, k entre vocales se convierten en las sonoras b, d, g.
p > b:
- lupum > lobo
t > d:
- pater > padre
k > g:
- amicum > amigo
- lacum > lago
E. Metátesis
La metátesis es un cambio de lugar de uno o más sonidos dentro de la palabra.
- parabolam > palabra (la r y la l cambian su orden en la evolución romance).
- miraculum > milagro.
En los exámenes, es frecuente presentar una lista de evoluciones y preguntar qué proceso fonético representan. La clave está en fijarse en el cambio concreto: si aparece un diptongo ue o ie que no estaba en latín, suele ser diptongación; si un diptongo latino se reduce a una vocal, es monoptongación; si los grupos pl-, fl-, cl- se convierten en ll, es simplificación consonántica; si la f- latina pasa a h, es aspiración.
4.4. Voces patrimoniales, cultismos y latinismos
No todas las palabras latinas llegaron al español por la misma vía.
- Voces patrimoniales: son aquellas que han estado en la lengua desde sus orígenes y han sufrido los cambios fonéticos normales del latín vulgar al castellano. Ejemplos: filium > hijo, populum > pueblo, pluviam > lluvia.
- Cultismos: son palabras tomadas directamente del latín en épocas posteriores, por vía culta, sin sufrir todos los cambios fonéticos patrimoniales. Ejemplos: pluvial (frente a lluvia), íntegro (frente a entero), pleno (frente a lleno).
- Latinismos: son préstamos del latín, a menudo en forma de locuciones, que se usan como tales en el español actual. Ejemplos: ultimátum, superávit, fórum, vox populi, honoris causa, campus. No deben confundirse con las voces patrimoniales.
Estos conceptos son útiles para responder preguntas que presentan frases como «Hubo un fórum en el campus de la universidad» y preguntan qué tipo de préstamo aparece. En ese caso, fórum y campus son latinismos.
5. Etapa visigótica: el superestrato germánico
5.1. Los visigodos en Hispania
Tras la caída del Imperio romano, la península ibérica fue invadida por pueblos germánicos, entre ellos los visigodos. Se establecieron en Hispania desde el siglo V (hacia el 409 o 411 d. n. e.) hasta el siglo VIII, cuando fueron derrotados por los árabes.
Los visigodos no lograron imponer su lengua al latín hispánico. Al contrario, después de una etapa de bilingüismo, se latinizaron: adoptaron el latín vulgar como lengua de comunicación cotidiana. Sin embargo, dejaron una cantidad importante de préstamos léxicos, llamados germanismos.
5.2. Germanismos
Son palabras del español que proceden de la lengua de los visigodos. Algunos ejemplos son:
- guerra (del germánico werra).
- ropa (de raupa).
- banco (de bank).
- bandera (de bandwo).
- albergue (de haribaírgo ‘campamento’).
- tregua (de triggwa).
- orgullo (de urgoli).
- blanco (de blank).
- espía (de spaiha).
Además, de los visigodos provienen muchos nombres propios y apellidos de origen germánico: Adolfo, Alberto, Alfonso, Álvaro, Elvira, Fernando, Rodrigo, Sánchez, Fernández, Álvarez, Pérez, González, Gutiérrez, entre otros.
Los germanismos son, desde el punto de vista histórico, un superestrato: una lengua invasora que no desplaza a la lengua local, pero deja huellas en ella.
6. Etapa arábiga: el superestrato árabe
6.1. La dominación musulmana
En el año 711 d. n. e., los árabes invadieron la península ibérica y establecieron un dominio que duró, en distintas zonas, hasta 1492, cuando terminó la llamada Reconquista con la toma de Granada por los cristianos. Durante esos casi ocho siglos, la lengua árabe dejó una huella profundísima en el español, sobre todo en el léxico.
Se llama arabismos a los préstamos léxicos que pasaron del árabe al español durante ese periodo. Después del latín, el árabe es una de las fuentes más importantes del vocabulario español.
6.2. Ejemplos de arabismos
Entre los arabismos más conocidos encontramos:
- aceite
- aceituna
- acequia
- alférez
- almirante
- atalaya
- jinete
- rehén
- zaga
- alcoba
- ajedrez
- algodón
- alcalde
- aldea
- alcohol
- almacén
La presencia de estas palabras no es casual: tiene una explicación sociohistórica. La larga convivencia entre musulmanes, cristianos y judíos en la península ibérica produjo un intenso intercambio cultural y lingüístico, especialmente en ámbitos como la agricultura, la administración, la guerra, la vivienda y la vida cotidiana.
6.3. El nombre de la lengua: del romance al castellano
En los primeros tiempos, la lengua hablada en la península se conocía como romance o latín vulgar, en oposición al latín clásico. Hacia la época de Alfonso X el Sabio (1221-1284), surgió el nombre de castellano, porque era la lengua propia del reino de Castilla. A partir del siglo XVI, con la consolidación de España y su expansión atlántica, comenzó a usarse también el nombre español.
En la actualidad, ambos términos —castellano y español— se emplean indistintamente para referirse a la misma lengua.
7. Etapa moderna: expansión, seseo y americanismos
7.1. La expansión del español
El año 1492 es clave por dos razones. Primero, porque terminó la Reconquista y, con ella, la presencia árabe en la península. Segundo, porque comenzó la expansión atlántica de Castilla con la llegada de Cristóbal Colón a América.
A partir de ese momento, el español se convirtió en una lengua transatlántica. Se estableció en América, y más tarde también en otras regiones: Filipinas, Guinea Ecuatorial, zonas del norte de África y comunidades sefardíes del Mediterráneo.
Hoy el español es una de las lenguas más habladas del mundo. Según las cifras que suelen citar los textos preuniversitarios, es la segunda lengua por número de hablantes nativos, después del chino mandarín y antes del inglés, con aproximadamente 442 millones de hablantes, y es lengua oficial en 21 países.
7.2. Americanismos: el contacto con las lenguas amerindias
Desde la llegada de los españoles a América, el español entró en contacto con numerosas lenguas amerindias. De ellas tomó muchas palabras, llamadas americanismos. Este contacto comienza en 1492 en el Caribe y se intensifica con la conquista de los grandes territorios continentales.
Ejemplos de americanismos:
- Del taíno (Caribe): cacique, canoa, tabaco.
- Del náhuatl (México): chocolate, tomate.
- Del quechua (Andes): papa, quinua, llama, cóndor, maca, vicuña.
- Del aimara: alpaca, poroto.
Estos préstamos son el resultado de un contacto lingüístico y cultural que, en el Perú y en toda América, transformó profundamente el vocabulario del español.
7.3. El español en el Perú: llegada y rasgos
El español no ingresó al Perú en 1492. Ese año, Colón llegó a las islas del Caribe, muy lejos del territorio peruano. El español llegó al actual Perú con la conquista española del Tahuantinsuyo, iniciada hacia 1532 con la expedición de Francisco Pizarro.
A partir de ese momento, el español coexistió con las lenguas andinas y amazónicas, especialmente con el quechua y el aimara, y se formó el español peruano, una variedad con rasgos propios.
7.4. El seseo en el español del Perú
Uno de los rasgos más notables del español americano, y también del español del sur de España y de Canarias, es el seseo.
En el español del centro y norte de España se distingue el fonema /s/ (de casa, suma) del fonema /θ/ (de caza, zumo). En cambio, en el español peruano y en la mayoría de América, no existe el fonema /θ/: las palabras con z y con c ante e, i se pronuncian con /s/.
Así, en el Perú, casa y caza suenan igual; sierra y cierra suenan igual. Eso es exactamente el seseo: la sustitución del fonema /θ/ por /s/.
Otro rasgo frecuente en el español americano, aunque no exclusivo, es el yeísmo, que consiste en pronunciar la ll y la y del mismo modo. En gran parte del Perú, calló y cayó son homófonos. Pero el rasgo que ha sido evaluado explícitamente en esta parte es el seseo.
7.5. Otros préstamos del español
Además de los préstamos ya vistos, el español ha seguido incorporando palabras de otras lenguas a lo largo de su historia:
- Hebraísmos: palabras procedentes del hebreo, generalmente por vía religiosa o culta. Ejemplos: amén, aleluya, rabino, sabat. Aunque existen, no son abundantes en comparación con los latinismos, arabismos o germanismos. Por eso, decir que el hebreo aportó abundante vocabulario al español es falso.
- Galicismos: préstamos del francés, abundantes en la Edad Media y en el siglo XVIII. Ejemplos: hotel, menú, jardín, bricolaje.
- Italianismos: préstamos del italiano, especialmente en el Renacimiento. Ejemplos: soneto, novela, piano, banca.
- Anglicismos: préstamos del inglés, muy frecuentes en la actualidad. Ejemplos: fútbol, internet, líder, software.
En conjunto, la historia del español es la historia de una lengua que no ha dejado de transformarse: nació como latín vulgar, se enriqueció con sustratos, superestratos y adstratos, cruzó el Atlántico, recibió americanismos y hoy continúa cambiando por el contacto con otras lenguas y por su propia dinámica interna.
Cuidado
Errores frecuentes
A continuación se presentan los errores más comunes que cometen los estudiantes al estudiar la historia del español, y que suelen aparecer como trampas en los exámenes.
Creer que el español deriva del latín clásico literario.
No: deriva del latín vulgar hispánico, la variedad popular y cotidiana.Afirmar que todas las lenguas prerromanas están extintas.
Falso: el vasco o euskera sigue vigente.Considerar que el árabe es una lengua prerromana.
Falso: el árabe llegó en el siglo VIII d. n. e., mucho después de los romanos; es un superestrato, no un sustrato prerromano.Decir que el latín es un superestrato del castellano.
No: el latín es la lengua base o el estrato central; las lenguas prerromanas son sustrato, y las invasoras, superestrato.Pensar que el español conserva las declinaciones y los casos del latín.
Falso: el español es una lengua analítica; perdió las desinencias casuales y usa preposiciones.Confundir 1492 con la llegada del español al Perú.
En 1492 los españoles llegaron a América, pero al Perú llegaron hacia 1532.Afirmar que las lenguas amerindias influyeron en el español desde la Edad Media.
Falso: ese contacto empieza con la conquista, a partir de 1492.Decir que el hebreo aportó abundante vocabulario al español.
Falso: los hebraísmos son escasos; las fuentes léxicas principales son el latín y, en segundo lugar, el árabe.Confundir seseo con ceceo.
El seseo es pronunciar /s/ donde la variedad peninsular tiene /θ/. El ceceo es lo contrario: pronunciar /θ/ donde la variedad estándar tiene /s/. El Perú es seseante.Aplicar los cambios fonéticos sin condiciones.
No toda e latina diptonga; solo lo hace la e breve tónica. No toda f- latina se aspira. Hay que reconocer los ejemplos estudiados.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
A continuación, se presentan cuatro ejemplos de dificultad creciente, con su resolución paso a paso, similares a los que podrías encontrar en un examen de admisión.
Ejemplo 1
Pregunta:
Indique la alternativa que contiene únicamente lenguas romances o neolatinas.
A) latín, griego, árabe
B) español, portugués, catalán
C) vasco, celta, íbero
D) francés, alemán, inglés
E) italiano, rumano, árabe
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2
Pregunta:
Señale la afirmación correcta sobre los préstamos lingüísticos en la historia del español.
A) Los arabismos proceden de los pueblos prerromanos de la península.
B) El vasco aportó gran cantidad de arabismos al español.
C) Las palabras cacique, maíz y papa son americanismos.
D) El hebreo es la lengua que más léxico aportó al español.
E) Los germanismos llegaron durante la romanización.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3
Pregunta:
Relacione cada evolución del latín al castellano con el proceso fonético correspondiente.
- aurum > oro
- fortem > fuerte
- pluviam > lluvia
- formicam > hormiga
A) diptongación, monoptongación, simplificación consonántica, aspiración
B) monoptongación, diptongación, simplificación consonántica, aspiración
C) monoptongación, diptongación, palatalización, aspiración
D) monoptongación, diptongación, aspiración, simplificación consonántica
E) diptongación, monoptongación, aspiración, simplificación consonántica
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4
Pregunta:
Califique el valor de verdad (V o F) de las siguientes proposiciones sobre la historia del español.
I. El español es una lengua romance porque procede del latín vulgar hispánico.
II. El seseo, sustitución del fonema /θ/ por /s/, es un rasgo extendido en el español peruano.
III. El contacto entre el castellano y las lenguas amerindias comenzó durante la Edad Media.
IV. El español conserva actualmente las declinaciones casuales del latín clásico.
A) VVFF
B) VFFV
C) VFVF
D) FVVF
E) FFFF
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
La historia del español deja abierta una pregunta central: ¿qué pasó cuando esta lengua entró en contacto con las numerosas lenguas originarias del Perú y de América? En el siguiente tema, «La realidad lingüística del Perú», estudiaremos ese panorama: las lenguas andinas y amazónicas, su relación con el castellano, el bilingüismo y la diversidad lingüística peruana. Allí aplicaremos la idea de variación diatópica y de contacto de lenguas que acabamos de ver.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión y 3 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
