Tema 53 de 71Historia

Crisis del Imperio español, Cortes de Cádiz y rebeliones criollas

Comprenderás cómo la crisis del Imperio español de 1808, las Cortes de Cádiz y las rebeliones criollas abrieron el debate por el poder y prepararon la independencia del Perú.

✍️ 20 preguntas de práctica⭐ 12 preguntas reales de San Marcos🎯 Practicar este tema

Ruta de estudio

Estudia a tu ritmo

El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.

Descargar PDF ANUAL
Inicia sesión para guardar tu avance y diagnóstico.
Iniciar sesión
24 min de lectura10 apartados9 temas que vinieron en admisión

El porqué del tema

¿Para qué estudiamos este tema?

Este tema es el puente entre dos mundos: el de las rebeliones indígenas del siglo XVIII —que estudiaste en el tema anterior— y el de la independencia del Perú, que se concretará con la Corriente Libertadora del Sur. Si las rebeliones indígenas mostraron el malestar de las masas andinas frente al sistema colonial, la crisis del Imperio español de 1808 abrió una grieta nueva: por primera vez, la autoridad del rey dejó de ser un hecho natural y comenzó a discutirse abiertamente quién tenía derecho a gobernar.

Estudiar la crisis del imperio español, las Cortes de Cádiz y las rebeliones criollas te permite entender por qué el virreinato peruano, que parecía el bastión más sólido del poder español en Sudamérica, terminó fragmentándose. También explica una aparente paradoja: mientras Lima se mantenía fiel a la Corona, ciudades como Tacna, Huánuco y Cusco se lanzaron a rebeliones abiertas. Esas rebeliones no lograron la independencia, pero prepararon el terreno para la llegada de José de San Martín.

Además, este es uno de los bloques más preguntados en los exámenes de admisión de la UNMSM. Las preguntas reales suelen indagar por las causas de la crisis de 1808, las disposiciones de la Constitución de Cádiz, la diferencia entre criollos reformistas y separatistas, y los líderes y lugares de las rebeliones provinciales. Por eso conviene estudiarlo con precisión cronológica y conceptual.

Antes de empezar

Lo que necesitas saber antes

Antes de entrar al tema, conviene recordar algunos conceptos y procesos previos.

Criollos. Eran los descendientes de españoles nacidos en América. Constituían un sector económicamente poderoso —terratenientes, comerciantes, mineros, clérigos y abogados—, pero estaban relegados de los principales cargos políticos y eclesiásticos del virreinato. Las reformas borbónicas del siglo XVIII acentuaron esa exclusión y generaron resentimiento criollo.

Curacas. Eran las autoridades étnicas andinas que servían de intermediarias entre la población indígena y el Estado colonial. Tras la rebelión de Túpac Amaru II (1780-1781), la Corona desconfió de los curacas, abolió en la práctica los cacicazgos como grandes señoríos y redujo su poder. Aun así, varios curacas participaron en los movimientos de inicios del siglo XIX, como Mateo Pumacahua.

Cabildo y Audiencia. El cabildo era el consejo municipal colonial, y la Audiencia, el tribunal superior de justicia. En los momentos de crisis, los cabildos se convirtieron en espacios donde los criollos plantearon sus demandas. La captura de los oidores de la Audiencia del Cusco en 1814, por ejemplo, fue simbólica porque significó desplazar a la justicia real.

Reformas borbónicas. Durante el siglo XVIII, la dinastía borbónica centralizó la administración, aumentó la presión fiscal, creó nuevos virreinatos y colocó a funcionarios peninsulares en cargos que antes ocupaban criollos. Ese contexto explica el descontento criollo del que hablamos.

Ilustración. El movimiento intelectual que defendía la razón, la libertad, la igualdad jurídica y el cuestionamiento del absolutismo. En el Perú, la Ilustración entró sobre todo por el Real Convictorio de San Carlos, el Mercurio Peruano y la Sociedad de Amantes del País.

Tema anterior. Las rebeliones indígenas del siglo XVIII, especialmente la de Juan Santos Atahualpa en la selva central y la de Túpac Amaru II en el sur andino, fueron sofocadas militarmente. Sin embargo, dejaron profundas secuelas: miedo entre las élites a una guerra social, desconfianza de la Corona hacia los curacas y una conciencia creciente de que el orden colonial estaba lejos de ser estable.

1

1. La crisis de la monarquía española (1808)

1.1. La invasión napoleónica y las abdicaciones

En 1807-1808, Napoleón Bonaparte dominaba gran parte de Europa. Con el pretexto de invadir Portugal, las tropas francesas entraron en España. Aprovechando los conflictos internos de la familia real española, Napoleón forzó en 1808 las abdicaciones de Bayona: primero Carlos IV abdicó en favor de su hijo Fernando VII y, poco después, ambos fueron obligados a renunciar a sus derechos en favor de Napoleón, quien entregó la corona española a su hermano José Bonaparte.

Para la mentalidad de la época, el rey no era un simple jefe de Estado. La monarquía española se entendía como una unión de reinos y vasallos unidos por un pacto. El rey debía proteger los reinos y los fueros de sus vasallos, y estos le juraban obediencia. Por eso, cuando el rey legítimo desapareció, se abrió una crisis de legitimidad enorme: ¿a quién se debía obedecer?

1.2. El vacío de poder y las juntas

El 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó contra las tropas francesas. Comenzó la guerra de independencia española. Como no había un rey legítimo, en las regiones de España se formaron juntas de gobierno que gobernaban en nombre de Fernando VII, el “rey deseado”. Luego se constituyó una Junta Central Suprema que coordinó la resistencia contra Napoleón.

En América, la misma lógica se reprodujo. Los criollos sostenían que, si faltaba el rey, los pueblos americanos tenían el mismo derecho que los españoles a formar juntas y gobernarse en su nombre. Entre 1808 y 1810 surgieron juntas en Chuquisaca, La Paz, Quito, Caracas, Buenos Aires, Santa Fe y Santiago. No todas fueron separatistas: muchas se declararon fieles a Fernando VII, pero en la práctica significaban un autogobierno que rompía el esquema virreinal.

1.3. El Perú y la respuesta de Abascal

El virrey Fernando de Abascal gobernó entre 1806 y 1816. Fue un defensores firme del sistema colonial y el principal responsable de que el Perú no cayera tempranamente en manos de los movimientos autonomistas. Abascal envió tropas para sofocar las juntas de Chuquisaca y La Paz en 1809, y luego intervino en el Alto Perú, Chile y Quito para frenar a los insurgentes.

Por eso, el virreinato peruano se convirtió en el centro del poder realista en América del Sur. Mientras otras capitales virreinales caían bajo control de juntas, Lima se mantuvo fiel a la Corona. Sin embargo, esa fidelidad no impidió que en las provincias estallaran rebeliones.

2

2. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812

2.1. La convocatoria de las Cortes

La Junta Central Suprema, acorralada por el avance francés, se disolvió y dejó el poder en un Consejo de Regencia. Este convocó a Cortes generales y extraordinarias, que se reunieron en la ciudad de Cádiz a partir de 1810. Cádiz era una de las pocas ciudades españolas libres de la ocupación francesa.

Las Cortes de Cádiz tuvieron un carácter novedoso: no se reunían por estamentos, sino que se organizaron como una asamblea representativa. Incluyeron diputados españoles y americanos. Aunque la representación americana fue proporcionalmente menor, las Cortes debatieron por primera vez los derechos de los americanos en pie de igualdad con los españoles.

2.2. La Constitución liberal de 1812

El resultado más importante de las Cortes fue la Constitución Política de la Monarquía Española, promulgada el 19 de marzo de 1812, conocida popularmente como “La Pepa”. Era una constitución de corte liberal, que se oponía al absolutismo.

Sus disposiciones principales fueron las siguientes:

  • Monarquía constitucional: el rey seguía siendo jefe del Estado, pero con poderes limitados por la Constitución.
  • Soberanía nacional: la autoridad no provenía de Dios ni del rey, sino de la nación.
  • División de poderes: se establecieron límites entre el poder legislativo, ejecutivo y judicial.
  • Sufragio masculino indirecto: podían elegir representantes los varones mayores de edad, aunque de forma indirecta.
  • Libertad de imprenta y de comercio: se eliminaban monopolios y se permitía la discusión pública.
  • Abolición del Tribunal de la Inquisición.
  • Igualdad de derechos entre españoles y americanos: los criollos, mestizos e indígenas debían ser considerados ciudadanos con los mismos derechos.
  • Supresión de la mita y del tributo indígena: una medida que quebrantaba dos de los pilares del sistema de explotación colonial.

En el Perú, las disposiciones de la Constitución de Cádiz tuvieron un impacto considerable. Se juró en Lima y se realizaron elecciones para ayuntamientos constitucionales. Se estableció la libertad de imprenta, lo que permitió una brecha de debate público. Sin embargo, el virrey Abascal la aplicó de manera parcial y cuidadosa, consciente de que podía debilitar el orden colonial.

2.3. ¿Reforma o revolución?

Las Cortes de Cádiz no fueron un movimiento de independencia americana. Su intención era salvar la monarquía española y mantener unidos los territorios de ambos hemisferios, pero bajo un régimen constitucional. Muchos criollos peruanos participaron en ellas y defendieron la igualdad de derechos dentro del imperio. A estos criollos se les llama fidelistas o, en algunos contextos, reformistas, porque apostaban por una transformación dentro del sistema monárquico.

Sin embargo, la Constitución de Cádiz tuvo un efecto doble. Por un lado, dio a los criollos una experiencia de elecciones, representación y debate público; por otro, mostró que el absolutismo no era invencible. Cuando Fernando VII volvió al trono en 1814 y abolió la Constitución, restaurando el absolutismo, muchos criollos que habían apostado por la vía reformista se sintieron traicionados y comenzaron a mirar con otros ojos la ruptura con España.

3

3. El Perú ante la crisis: reformistas, separatistas y precursores

3.1. Los criollos reformistas

Desde fines del siglo XVIII, un sector de la élite criolla peruana difundió las ideas de la Ilustración. Ese sector criticaba el mal gobierno, la corrupción de los funcionarios y la marginación de los criollos, pero no planteaba la independencia. Quería reformas dentro del sistema imperial español.

Entre los reformistas peruanos destacan:

  • Toribio Rodríguez de Mendoza. Como rector del Real Convictorio de San Carlos en Lima, introdujo las ideas ilustradas en la enseñanza. Su labor hizo del convictorio un centro de formación de jóvenes criollos con ideas renovadoras, varios de los cuales después serían actores de la independencia.
  • José Baquíjano y Carrillo. En junio de 1781 leyó el llamado Elogio al virrey Agustín de Jáuregui, en el que criticó el sistema administrativo colonial y defendió la capacidad de los criollos. No pedía separarse de España, sino reformar el gobierno.
  • Hipólito Unánue. Fundó el Real Colegio de Medicina de San Fernando y participó en la Sociedad de Amantes del País, que editó el Mercurio Peruano, principal órgano de difusión de las ideas ilustradas en el Perú.

3.2. Los criollos separatistas

Otro sector del criollismo fue más lejos: sostuvo que la ruptura con España era indispensable. A estos se les denomina separatistas. Su pensamiento fue alimentado por la independencia de los Estados Unidos (1776), la Revolución Francesa (1789) y, más tarde, por la crisis de 1808.

Tres figuras son representativas de esta postura:

  • Juan Pablo Vizcardo y Guzmán. Sacerdote jesuita peruano, expulsado de América junto con su orden en 1767. Redactó la Carta a los españoles americanos, un texto que afirmaba el derecho de los americanos a gobernarse y proponía que los criollos dirigieran la independencia con el respaldo de los indígenas. Su carta circuló por Europa y América, y fue difundida por Francisco de Miranda.
  • José de la Riva Agüero. Aristócrata limeño que redactó el Manifiesto de las 28 causas para la independencia de América. En ese documento se enumeraban los agravios y motivos por los cuales los americanos debían luchar contra España.
  • Francisco de Miranda. Venezolano, aunque su acción repercutió en todo el continente. Participó en la independencia de los Estados Unidos y en la Revolución Francesa. En 1806 encabezó una expedición a Venezuela destinada a poner fin al régimen colonial; fracasó, pero difundió las ideas separatistas.

3.3. Las conspiraciones limeñas y sus límites

En Lima, capital del virreinato, hubo conspiraciones a inicios del siglo XIX. Algunas fueron protagonizadas por criollos ilustrados, como la llamada conspiración de los fernandinos. Sin embargo, no llegaron a convertirse en un peligro real para el poder colonial.

¿Por qué? Porque las conspiraciones limeñas estaban aisladas de otros sectores sociales. Eran círculos pequeños de criollos y algunos clérigos, sin conexión profunda con los indígenas, los mestizos pobres, los esclavos o los artesanos. Ese aislamiento permitía a las autoridades detectarlas y desarticularlas rápidamente.

4

4. Las rebeliones criollas provinciales (1811-1814)

4.1. ¿Por qué estallaron las rebeliones en provincias?

Fuera de Lima, el descontento contra el sistema colonial era mucho más fuerte. A ello se sumaban varios factores:

  • La carga tributaria y los abusos de corregidores y subdelegados.
  • La influencia de la revolución rioplatense: desde 1810, la Junta de Buenos Aires impulsaba la independencia y organizaba expediciones militares al Alto Perú. Eso animó a los criollos del sur del virreinato peruano.
  • La propagación de las noticias de la crisis española y de las Cortes de Cádiz.
  • La participación de curacas e indígenas, que veían en estas rebeliones una oportunidad para liberarse del tributo y la mita.

Algunas de estas rebeliones fueron principalmente criollas, otras combinaron criollos e indígenas. Ninguna logró derribar al virrey Abascal, pero todas contribuyeron al desgaste del sistema colonial.

4.2. Panorama cronológico

Año Lugar Líder(es) Características
1811 Tacna Francisco de Zela Primer grito de independencia; criollo con apoyo popular
1812 Huánuco José Crespo y Castillo Fuerte participación indígena; protesta contra el tributo
1813 Tacna Enrique Pallardelli Apoyado por la Junta de Buenos Aires
1814 Cusco Hermanos Angulo y Mateo Pumacahua Movimiento criollo e indígena; junta de gobierno; derrota en Umachiri

4.3. Tacna, 1811: el primer grito de independencia

En 1811, el criollo Francisco Antonio de Zela, ensayador real en Tacna, inició un levantamiento contra el gobierno virreinal. Zela esperaba el avance de las tropas de la Junta de Buenos Aires hacia el Alto Perú, pero esas tropas fueron derrotadas en la batalla de Guaqui. Sin apoyo exterior, la rebelión fue sofocada y Zela fue capturado.

Este movimiento se conoce como el “primer grito de independencia” del Perú, porque fue el primer intento formal en territorio peruano de romper con el dominio español. Aunque fracasó, mostró que el descontento existía y que el sur peruano era permeable a la influencia rioplatense.

4.4. Huánuco, 1812: la rebelión de Crespo y Castillo

En 1812, Huánuco fue escenario de una rebelión liderada por José Crespo y Castillo, con fuerte apoyo indígena. El movimiento estalló contra los tributos, los repartos forzosos y los abusos de las autoridades locales. Los rebeldes tomaron Huánuco y avanzaron hacia Ambo, pero fueron derrotados por las fuerzas realistas enviadas por Abascal. Crespo y Castillo fue capturado y ejecutado.

La rebelión de Huánuco es importante porque combinó demandas criollas y populares, y porque reflejó el malestar de las provincias andinas frente a la presión fiscal.

4.5. Tacna, 1813: el intento de Pallardelli

En 1813 hubo un segundo levantamiento en Tacna, esta vez dirigido por Enrique Pallardelli. Al igual que Zela, Pallardelli contaba con el apoyo de la Junta de Buenos Aires. Sin embargo, las expediciones rioplatenses al Alto Perú fueron nuevamente derrotadas, y el movimiento tacneño fue sofocado.

La suerte de las rebeliones del sur peruano estuvo directamente ligada a la suerte de las expediciones de Buenos Aires. Cuando los ejércitos rioplatenses sufrían derrotas en el Alto Perú, los rebeldes del sur peruano quedaban aislados y expuestos a la represión realista.

4.6. Cusco, 1814: los hermanos Angulo y Mateo Pumacahua

La rebelión más importante del periodo fue la del Cusco, en 1814. Fue dirigida por los hermanos José, Vicente y Mariano Angulo, criollos ilustrados, y por el brigadier Mateo Pumacahua, curaca principal de Chincheros. Pumacahua era un militar realista que había combatido contra Túpac Amaru II, pero en 1814 se unió a los insurgentes cusqueños.

La rebelión se inició el 3 de agosto de 1814 con la toma de la ciudad del Cusco y la captura de los oidores de la Audiencia del Cusco. Este hecho fue fundamental: significó desplazar a la autoridad judicial real y establecer un gobierno rebelde. Los insurgentes buscaron crear una junta de gobierno autónoma, al estilo de las juntas que ya se habían formado en Buenos Aires y otras ciudades americanas.

El movimiento cusqueño se extendió hacia Arequipa, Puno, Huamanga y otras regiones. Entre los que se sumaron estuvo el poeta arequipeño Mariano Melgar, quien defendió la causa insurgente. Sin embargo, las divisiones internas, la falta de un plan militar coherente y la respuesta del virrey Abascal debilitaron la rebelión.

Abascal envió un ejército realista que derrotó a los insurgentes en la batalla de Umachiri, en marzo de 1815. Tras la derrota, Mariano Melgar fue fusilado y Mateo Pumacahua fue capturado y ejecutado en Sicuani. La rebelión del Cusco terminó, pero dejó una huella profunda en el sur andino.

4.7. ¿Por qué fracasaron las rebeliones criollas provinciales?

Las rebeliones de 1811-1814 fracasaron por una combinación de factores:

  1. Dependencia del apoyo rioplatense: los rebeldes del sur esperaban que Buenos Aires derrotara a los realistas en el Alto Perú, pero las expediciones rioplatenses fracasaron repetidamente.
  2. Falta de unidad social y política: algunos movimientos eran principalmente criollos, otros principalmente indígenas; no siempre coincidieron en objetivos.
  3. Poder militar realista y represión de Abascal: el virrey contó con tropas leales y con el respaldo de la élite limeña, temerosa de una revolución social como la de Túpac Amaru II.
  4. Fidelismo de Lima: la capital se mantuvo leal a España, lo que privó a los rebeldes de un centro político que coordinara la insurgencia.

Sin embargo, estas rebeliones no fueron inútiles. Mostraron que el descontento era real, que los criollos podían aliarse con curacas e indígenas, y que la independencia solo sería posible con una fuerza militar organizada desde fuera. Ese es el puente directo con la Corriente Libertadora del Sur.

5

5. Consecuencias de la crisis y de las rebeliones

5.1. La restauración absolutista de Fernando VII

En 1814, tras la derrota de Napoleón, Fernando VII volvió al trono de España. Una de sus primeras medidas fue abrogar la Constitución de Cádiz y restablecer el absolutismo. También ordenó reprimir a los liberales que habían impulsado las reformas.

En América, la restauración absolutista cerró la vía reformista. Los criollos que habían apostado por las Cortes se sintieron defraudados. La única salida para quienes deseaban cambios quedó, cada vez más, en la ruptura total con España. De ese modo, la restauración absolutista empujó a muchos fidelistas hacia el separatismo.

5.2. El Perú como baluarte realista

Abascal logró mantener el virreinato peruano bajo control y reprimir las rebeliones. Durante su gobierno, el Perú fue el principal baluarte realista de América del Sur. Pero esa misma fortaleza tuvo un costo: el desgaste de la economía, los impuestos extraordinarios para financiar la guerra y el descontento acumulado en las provincias.

5.3. La maduración del proyecto independentista

Las rebeliones criollas provinciales de 1811-1814 fracasaron, pero crearon una experiencia de organización, de alianzas entre criollos e indígenas y de confrontación con el poder virreinal. También demostraron que un movimiento puramente local difícilmente podría vencer a un virrey con apoyo militar. La independencia tendría que llegar desde fuera, con una expedición militar bien organizada. Ese es el punto de partida de la Corriente Libertadora del Sur, que estudiarás en el tema siguiente.

Cuidado

Errores frecuentes

  1. Confundir reformistas con separatistas. Los reformistas criticaban el mal gobierno pero seguían reconociendo al rey; los separatistas sostenían que la ruptura con España era indispensable. Toribio Rodríguez de Mendoza y Baquíjano son reformistas; Vizcardo y Guzmán y Riva Agüero son separatistas.

  2. Pensar que las Cortes de Cádiz fueron un movimiento independentista americano. No: fueron una asamblea liberal española que buscó salvar la monarquía mediante una Constitución. Su impacto fue reformador, no separatista, aunque después alimentó ideas de autogobierno.

  3. Creer que la Constitución de Cádiz se aplicó plenamente en el Perú. Se aplicó de manera limitada. Abascal la juró, pero la manejo con reservas y la suspendió cuando convino al poder virreinal. Además, la restauración de Fernando VII la abolió en 1814.

  4. Confundir las rebeliones criollas con las rebeliones indígenas del siglo XVIII. Las rebeliones indígenas anteriores, como la de Túpac Amaru II, tuvieron un contenido principalmente andino y fueron sofocadas por temor a una guerra de castas. Las rebeliones criollas de inicios del XIX tuvieron un liderazgo criollo, aunque con participación de curacas e indígenas, y estuvieron vinculadas a la crisis de la monarquía.

  5. Atribuir la rebelión del Cusco de 1814 únicamente a Pumacahua. Fue un movimiento dirigido por los hermanos Angulo y Pumacahua. La pregunta de admisión sobre Chincheros se refiere a Pumacahua, curaca principal de Chincheros, pero no hay que olvidar el papel criollo de los Angulo.

  6. Ubicar mal las fechas. La crisis de 1808, las Cortes en 1810, la Constitución en 1812, Zela en 1811, Huánuco en 1812, Pallardelli en 1813 y el Cusco en 1814. Un error típico es adelantar o retrasar estos hechos.

  7. Creer que Lima fue centro de las rebeliones. No: Lima mantuvo una postura fidelista y fue sede del poder virreinal. Las rebeliones criollas provinciales ocurrieron en Tacna, Huánuco y Cusco, entre otras.

Aprende resolviendo

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1 (dificultad básica)

Enunciado:
¿Cuál fue la causa inmediata de la convocatoria de las Cortes de Cádiz en 1810?

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 2 (dificultad intermedia)

Enunciado:
Un estudiante lee que un precursor peruano redactó la Carta a los españoles americanos defendiendo el autogobierno. ¿A qué postura pertenecía y en qué se diferenciaba de la postura de José Baquíjano y Carrillo?

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 3 (dificultad intermedia)

Enunciado:
¿Qué rebelión de inicios del siglo XIX se inició con la captura de los oidores de la Audiencia del Cusco y quién fue el curaca principal de Chincheros que participó en ella?

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 4 (dificultad avanzada)

Enunciado:
Explique por qué fracasaron las rebeliones criollas provinciales de 1811-1814 y de qué manera prepararon el camino a la Corriente Libertadora del Sur.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Lo que viene

Hacia el siguiente tema

Las rebeliones criollas de 1811-1814 quedaron sofocadas, y Abascal dejó el virreinato en 1816, dejando a su sucesor, Joaquín de la Pezuela, un territorio formalmente firme, pero desgastado y con focos de descontento. La lección más importante que dejaron fue que la independencia del Perú no podía lograrse solo con levantamientos internos aislados; se necesitaba una fuerza militar organizada que atacara el corazón del poder realista.

Esa fuerza llegará desde el sur, con José de San Martín. En el siguiente tema, «Corriente Libertadora del Sur», estudiarás cómo San Martín preparó su expedición desde Chile, desembarcó en Paracas en 1820 y proclamó la independencia del Perú en 1821, aunque todavía faltaría la consolidación definitiva con Bolívar y la Corriente Libertadora del Norte.

Ir al siguiente tema: Corriente libertadora del Sur

¿Lo dominas?

Pon a prueba lo que aprendiste

20 preguntas de práctica tipo admisión y 12 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.

Practicar este tema
Practicar

Evaluación del tema

20 preguntas para medir aprendizaje real

Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.

Básico 5/6Intermedio 22/8Avanzado 5/6Total 32/20

Aprender desde las preguntas

Preguntas relacionadas

Practicar este tema
1En 1808, Napoleón Bonaparte forzó la renuncia de la familia real española en Bayona. De acuerdo con este proceso, los monarcas que abdicaron sucesivamente fueronUNMSM Sin procesoBásico
2La Constitución Política de la Monarquía Española, promulgada en Cádiz en 1812, incluyó medidas liberales. ¿Cuál de las siguientes disposiciones afectó de manera directa a la población indígena del virreinato peruano?UNMSM Sin procesoBásico
3Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, jesuita peruano expulsado de América, es considerado un precursor separatista. El texto que escribió para afirmar el derecho de los americanos a gobernarse fueUNMSM Sin procesoBásico