
Ilustración y despotismo ilustrado
Verás cómo la Ilustración cuestionó el absolutismo y la sociedad estamental, y cómo el despotismo ilustrado intentó reformar sin ceder poder; aprenderás a distinguir sus ideas, reformas y límites.
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El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
La Ilustración y el despotismo ilustrado no son solo un conjunto de ideas del siglo XVIII: constituyen la matriz intelectual que explica el paso del Antiguo Régimen al mundo contemporáneo. Si en el tema anterior viste que la Primera Revolución Industrial transformó la economía, las ciudades y la producción, aquí vas a entender que, paralelamente, se estaba produciendo una revolución en las ideas que cuestionaba el orden político, social y religioso heredado de la Edad Moderna.
Estudiar este tema te permite responder una pregunta central: ¿por qué las sociedades europeas dejaron de aceptar como natural el absolutismo monárquico, la sociedad estamental y el control de la Iglesia sobre la vida intelectual? La Ilustración respondió proponiendo la razón, la libertad y el progreso como principios ordenadores de la vida humana. El despotismo ilustrado fue el intento de algunos monarcas de adaptar esas ideas sin renunciar a su poder absoluto.
Para un postulante a San Marcos, dominar este tema es clave porque sus conceptos aparecen directa o indirectamente en muchos procesos posteriores: la Independencia de los Estados Unidos, la Revolución francesa, las independencias hispanoamericanas e incluso las reformas borbónicas en el Perú del siglo XVIII. En las preguntas de admisión se evalúa, sobre todo, que sepas distinguir entre los planteamientos de los principales pensadores, reconocer las características de la Ilustración y relacionar el despotismo ilustrado con sus reformas y limitaciones.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Antes de entrar al tema conviene recordar cuatro conceptos del Antiguo Régimen, porque la Ilustración nace como crítica a ellos.
Antiguo Régimen: nombre que se da al conjunto de estructuras políticas, sociales y económicas anteriores a la Revolución francesa. Se caracteriza por monarquías absolutas, sociedad estamental y economía agraria con restos feudales.
Absolutismo monárquico: sistema en el que el rey concentra todos los poderes (hace las leyes, las ejecuta y juzga) justificando su autoridad por derecho divino; es decir, se considera que su poder proviene de Dios y no del pueblo.
Sociedad estamental: organización social dividida en estamentos o grupos cerrados por nacimiento. En la cúspide estaban la nobleza y el clero, que gozaban de privilegios (no pagaban impuestos, ocupaban altos cargos); debajo estaba el Tercer Estado o pueblo llano, que sostenía económicamente al reino con su trabajo e impuestos. La burguesía, pese a su riqueza creciente, pertenecía legalmente al Tercer Estado y carecía de poder político.
Mercantilismo: política económica predominante en los siglos XVI a XVIII. Sostenía que la riqueza de un Estado dependía de acumular metales preciosos mediante una balanza comercial favorable, por lo que el Estado intervenía fuertemente en la economía: imponía aduanas, monopolios, prohibiciones y privilegios a ciertas actividades.
Contexto hacia 1750: la Primera Revolución Industrial, iniciada en Inglaterra, estaba fortaleciendo a una burguesía cada vez más rica e influyente. Esa burguesía ya no aceptaba de buen grado un orden que le negaba reconocimiento político y le ponía trabas económicas. La Ilustración será, en gran medida, la ideología de esa burguesía en ascenso.
1. ¿Qué fue la Ilustración? Definición y sentido del movimiento
La Ilustración, también llamada Iluminismo o “Siglo de las Luces”, fue un movimiento intelectual, filosófico y cultural que se desarrolló en Europa durante el siglo XVIII, especialmente en Francia, y que proponía el uso de la razón como instrumento fundamental para comprender el mundo, criticar las instituciones existentes y alcanzar el progreso humano.
No se trató de una escuela única ni de un programa político uniforme. Fue más bien un ambiente intelectual crítico: filósofos, escritores, científicos, economistas y divulgadores compartieron la convicción de que el ser humano podía liberarse de la ignorancia, la superstición y la autoridad ciega mediante el pensamiento racional.
La palabra “Ilustración” alude a la idea de iluminar con la luz de la razón las tinieblas de la ignorancia. Frente a una sociedad dominada por los dogmas religiosos, la tradición y el peso del absolutismo, los ilustrados propusieron examinarlo todo a la luz del entendimiento.
En ese sentido, la Ilustración es una continuación y una ampliación del espíritu crítico del Renacimiento y de la revolución científica del siglo XVII. Autores como Newton habían mostrado que la naturaleza funciona según leyes que pueden descubrirse racionalmente. Los ilustrados dieron un paso más: ¿por qué no aplicar el mismo método crítico a la política, la economía, la religión y la sociedad?
2. Contexto y causas de la Ilustración
La Ilustración no nació en el vacío. Varias transformaciones de fondo explican su aparición:
- El legado de la revolución científica: los descubrimientos de Galileo, Kepler, Newton y otros demostraron que el universo opera con leyes naturales. Esto generó confianza en la capacidad humana para conocer y dominar la naturaleza.
- El ascenso de la burguesía: el crecimiento del comercio, las manufacturas y, luego, la industrialización enriquecieron a la burguesía. Esta clase social empezó a reclamar un lugar político acorde con su poder económico, y encontró en las ideas ilustradas un discurso para legitimar su ascenso.
- La crisis del Antiguo Régimen: los privilegios de la nobleza y el clero, la arbitrariedad de los monarcas absolutos y la intolerancia religiosa fueron percibidos como obstáculos para el desarrollo de la sociedad.
- La experiencia inglesa: tras las revoluciones del siglo XVII (especialmente la Revolución Gloriosa de 1688), Inglaterra se convirtió en un modelo de monarquía parlamentaria, con libertades y control del poder real. Muchos ilustrados continentales admiraron ese modelo.
La Ilustración alcanzó su mayor desarrollo en Francia, donde la contradicción entre el poder económico de la burguesía y su exclusión política era más notoria, y donde el absolutismo borbónico, el clero y la nobleza oponían más resistencia al cambio. Por eso Francia fue el gran laboratorio de las ideas ilustradas.
3. Características generales de la Ilustración
La Ilustración se define por un conjunto de rasgos que conviene entender de forma integrada. No son compartimentos separados: todos derivan de la confianza en la razón y del optimismo en el progreso.
a) Primacía de la razón.
Los ilustrados sostenían que la razón es la única herramienta confiable para examinar la realidad. No se trataba de negar la fe, sino de impedir que los dogmas se impusieran sin pasar por el tamiz del pensamiento crítico. La razón debía aplicarse a la naturaleza, la moral, la política y la religión.
b) Espíritu crítico y reformista.
La Ilustración fue esencialmente crítica. Cuestionó las instituciones heredadas, los privilegios, la censura, el fanatismo y la arbitrariedad. Pero no fue solo negativa: los ilustrados propusieron reformas concretas para mejorar la sociedad, no una revolución violenta como primer recurso. Querían transformar la realidad mediante la educación y las leyes.
c) Confianza en el progreso.
Para los ilustrados, la historia no era una repetición cíclica ni un descenso desde una edad dorada. La humanidad avanzaba: el conocimiento, la ciencia y la técnica permitían mejorar las condiciones de vida. El sufrimiento y la miseria no eran una fatalidad, sino problemas que podían resolverse con reformas racionales.
d) Búsqueda de la felicidad.
El fin de la vida humana y de la organización social no era solo la obediencia a la autoridad o la salvación ultraterrena, sino la felicidad terrenal. La política y la economía debían orientarse a mejorar la vida concreta de las personas.
e) Optimismo y antropocentrismo.
El hombre es el centro de la reflexión. A diferencia de la escolástica medieval, centrada en Dios y en la teología, la Ilustración puso en el centro al ser humano, su libertad y su capacidad de autodeterminación.
f) Secularización.
Se defendió la autonomía de la razón frente a la autoridad de la Iglesia. Esto significaba tolerancia religiosa, crítica al clero como poder político y tendencia a un Estado laico, sin confundir la ley civil con los mandatos religiosos.
g) Difusión del saber.
La Ilustración fue un fenómeno de circulación de ideas: salones, cafés, logias masónicas, academias, periódicos y, sobre todo, la Enciclopedia, difundieron el conocimiento más allá de las universidades tradicionales.
4. La crítica ilustrada por dimensiones
Para efectos del examen, conviene organizar las propuestas de la Ilustración según el aspecto que critican y la alternativa que plantean. En cada caso recuerda: primero se describe el blanco de la crítica y luego lo que proponían.
4.1 Dimensión filosófica: libertad de pensamiento
En el plano filosófico, la Ilustración se opuso a la escolástica medieval y al principio de autoridad. Immanuel Kant resumió el programa ilustrado con la frase latina Sapere aude: «Atrévete a saber» o «ten el valor de servirte de tu propia razón». Para Kant, la Ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad: el individuo es culpable de su ignorancia no por falta de inteligencia, sino por falta de decisión para pensar por sí mismo sin la tutela de otro.
4.2 Dimensión política: crítica al absolutismo y nueva legitimidad
La Ilustración criticó el absolutismo monárquico, es decir, la concentración de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial en el rey, justificada por derecho divino.
Frente a ello, el pensamiento político ilustrado giró en torno a varios principios:
- Soberanía popular: la autoridad política no proviene de Dios ni pertenece al rey, sino que reside en el pueblo. El gobernante recibe su poder por delegación o pacto, y debe ejercerlo en beneficio de los gobernados.
- Libertad individual: la libertad de pensamiento, expresión, religión y propiedad es un derecho natural de todo ser humano. El Estado debe proteger esos derechos, no suprimirlos.
- División de poderes: para evitar el abuso, las funciones del Estado deben separarse en órganos distintos e independientes.
- Gobierno representativo: el liberalismo político exigía una asamblea o parlamento elegido que representara a los ciudadanos y aprobara las leyes.
Formas de gobierno propuestas:
- Algunos ilustrados, más moderados, aceptaban una monarquía constitucional (el rey gobierna sujeto a una constitución y a un parlamento).
- Otros, como Rousseau, fueron más lejos y defendieron la república, basada en la soberanía popular y en la voluntad general.
4.3 Dimensión social: crítica a la sociedad estamental
La Ilustración cuestionó la división de la sociedad en estamentos privilegiados por nacimiento. Consideraba injusto que la nobleza y el clero tuvieran derechos especiales, exenciones tributarias y acceso exclusivo a los cargos, mientras el pueblo trabajaba y pagaba.
En su lugar, propusieron:
- Igualdad natural de todos los hombres: todos nacen libres e iguales ante la ley.
- Abolición de la servidumbre y de los privilegios señoriales.
- Sociedad liberal abierta: en la que el mérito, el talento y la propiedad determinaran la posición social, no el nacimiento.
- Impuestos proporcionales a los ingresos, pagados por todos sin distinción de estamento.
Hay un matiz importante: la igualdad ilustrada era sobre todo igualdad jurídica y civil (ante la ley y en derechos), no necesariamente igualdad social o económica absoluta. La burguesía ilustrada defendía el derecho de propiedad y la libertad económica, por lo que rechazaba los privilegios de sangre pero no buscaba una redistribución radical de la riqueza.
4.4 Dimensión económica: crítica al mercantilismo
En economía, la Ilustración atacó el mercantilismo, que sometía la actividad económica a una fuerte intervención del Estado mediante controles, monopolios, prohibiciones de importación y privilegios a ciertos sectores. Esa intervención, según los ilustrados, trababa el desarrollo de la producción y del comercio.
Aparecieron dos escuelas económicas que, con matices, coincidían en su crítica a la intervención estatal y en su pedido de mayor libertad económica.
Escuela fisiocrática (Francia)
- Fundador: François Quesnay (1694-1774), autor de Fisiocracia o gobierno de la naturaleza.
- Sostenía que la única fuente real de riqueza es la tierra, es decir, la agricultura.
- La industria y el comercio eran considerados actividades subsidiarias: transforman o hacen circular la riqueza, pero no la crean.
- Los metales preciosos son solo signos de riqueza, no riqueza en sí misma.
- Proponían libertad económica, garantía de la propiedad y supresión de monopolios y reglamentos comerciales.
- Otra figura fue Gournay, a quien se atribuye la máxima laissez faire, laissez passer (“dejar hacer, dejar pasar”), que resume la exigencia de reducir la intervención estatal.
Escuela liberal clásica (Inglaterra)
- Su gran figura fue Adam Smith (1723-1790), autor de La riqueza de las naciones (1776).
- Para Smith, la fuente de la riqueza es el trabajo desarrollado en libertad.
- Valoraba la agricultura, la ganadería, la industria y el comercio, pero puso énfasis en la industria.
- Sostuvo que el mercado tiende a autorregularse mediante una “mano invisible”: la búsqueda del interés individual produce, sin proponérselo, beneficios para el conjunto.
- Por ello, el Estado debía limitar su intervención y garantizar la libre competencia.
Ambas escuelas, fisiocracia y liberalismo, coinciden en criticar lo que hoy llamaríamos proteccionismo y en exigir que el Estado deje de intervenir pesadamente en la economía.
4.5 Dimensión religiosa: tolerancia y crítica al poder eclesiástico
Los ilustrados no fueron uniformes en religión, pero compartieron una actitud crítica hacia la intolerancia religiosa y hacia el poder político de la Iglesia católica, a la que consideraban una institución conservadora, dogmática y aliada del Antiguo Régimen.
Principales posturas:
- Tolerancia religiosa: nadie debe ser perseguido por sus creencias. Voltaire fue un gran defensor de esta idea.
- Anticlericalismo: crítica al clero como estamento privilegiado y a la influencia de la Iglesia en el Estado, en la censura y en la educación.
- Estado laico: separación entre la autoridad política y la religiosa. La ley civil no debe imponer una religión.
- Deísmo: muchos ilustrados no eran ateos; concebían a Dios como creador del universo, que no interviene en el mundo mediante milagros. La religión debía ser racional y natural.
- Agnosticismo y ateísmo: algunos negaban la posibilidad de conocer a Dios o directamente su existencia.
La crítica religiosa no era necesariamente antirreligiosa; en muchos casos era una crítica al fanatismo y a la imposición de dogmas, no a la creencia privada.
4.6 Dimensión intelectual y cultural
Los ilustrados denostaron la Edad Media como una época oscura de atraso e ignorancia. Desconfiaban de las universidades y academias oficiales, controladas por la Iglesia o el Estado, y crearon sus propios espacios de difusión: salones, cafés, clubes y la Enciclopedia.
Buscaron popularizar el conocimiento, traducirlo a las lenguas nacionales y aplicarlo a los oficios y a la vida práctica. No era un saber puramente especulativo: debía servir para transformar la sociedad.
5. Los principales representantes de la Ilustración
5.1 Antecedente inglés: John Locke (1632-1704)
Aunque vivió antes del apogeo ilustrado, Locke es considerado padre del pensamiento ilustrado en política. Negó la doctrina del derecho divino de los reyes y sostuvo que la soberanía reside en el pueblo. El poder del gobernante deriva de un pacto con los gobernados, y debe respetar los derechos naturales: vida, libertad y propiedad. Si el gobernante viola ese pacto, el pueblo tiene derecho de resistencia. Defendió también la separación de poderes y la tolerancia religiosa.
Locke fue el gran inspirador del liberalismo político y de las revoluciones atlánticas (Estados Unidos, Francia, Hispanoamérica).
5.2 Los tres grandes filósofos franceses
Voltaire (François-Marie Arouet, 1694-1778)
Fue el crítico más mordaz del Antiguo Régimen. Anticlerical y defensor de la tolerancia, atacó a la nobleza, al clero y al despotismo. Admiraba el modelo inglés: en sus Cartas sobre los ingleses (también llamadas Cartas filosóficas) elogió la monarquía constitucional británica y censuró el absolutismo francés.
Políticamente, fue moderado: proponía una monarquía constitucional en la que un gobernante ilustrado respetara las libertades. Socialmente, conservó cierta visión jerárquica. Otras obras: Cándido, Diccionario filosófico.
Montesquieu (Charles-Louis de Secondat, 1689-1755)
En su obra El espíritu de las leyes (1748), inspirada en la Constitución inglesa, propuso la separación de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial deben estar en manos de órganos distintos, independientes y con funciones delimitadas. Solo así se evita el despotismo y se garantizan las libertades.
Fue partidario de una monarquía constitucional. Su idea de equilibrio entre poderes influyó directamente en la Constitución de los Estados Unidos y en el constitucionalismo moderno.
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)
Fue el más radical de los tres en política. En El contrato social sostuvo que la sociedad nace de un pacto entre sus miembros. La soberanía pertenece al pueblo y se expresa en la voluntad general, es decir, en el bien común. La autoridad es un mandato revocable: si los gobernantes no cumplen sus deberes, el pueblo puede destituirlos.
Propuso la república como forma de gobierno, basada en la libertad individual, la igualdad social y la soberanía popular. También planteó una visión crítica de la civilización: el hombre natural era bueno y libre, pero la sociedad lo ha corrompido; de ahí la necesidad de construir un nuevo pacto justo.
Tabla comparativa de los principales filósofos políticos:
| Pensador | Obra principal | Forma de gobierno propuesta | Aporte central |
|---|---|---|---|
| John Locke | Segundo tratado de gobierno | Monarquía limitada / parlamentaria | Soberanía popular, derechos naturales, pacto |
| Voltaire | Cartas sobre los ingleses | Monarquía constitucional | Tolerancia, crítica al clero y al absolutismo |
| Montesquieu | El espíritu de las leyes | Monarquía constitucional | Separación de poderes |
| Rousseau | El contrato social | República | Soberanía popular, voluntad general, pacto social |
5.3 Los difusores: Diderot y D’Alembert
Denis Diderot (1713-1784) y Jean Le Rond D’Alembert (1717-1783) no son recordados por una gran teoría política propia, sino por haber dirigido la Enciclopedia, el gran instrumento de difusión del pensamiento ilustrado. Gracias a ella, las ideas de la Ilustración llegaron a un público amplio y se convirtieron en un verdadero movimiento de opinión.
5.4 Los economistas
- François Quesnay: padre de la fisiocracia; la tierra y la agricultura son la única fuente de riqueza.
- Gournay: discípulo de Quesnay, completó la doctrina reconociendo también a la industria; se le asocia con el lema laissez faire, laissez passer.
- Adam Smith: padre del liberalismo económico; el trabajo libre y el mercado son el motor de la riqueza.
6. La Enciclopedia: la gran máquina de difusión
La Enciclopedia, cuyo título completo es Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios, fue publicada en Francia entre 1750 y 1772 en 28 volúmenes, bajo la dirección de Diderot y D’Alembert. Reunió el conocimiento de la época y lo organizó de manera accesible.
Más que un simple diccionario, la Enciclopedia fue un proyecto militante: difundía las ideas de soberanía popular, libertad individual, libertad de pensamiento, industria y comercio; combatía el absolutismo y el dogmatismo religioso. Por ello enfrentó censura, suspensiones y persecuciones de la monarquía francesa.
Un detalle importante: la Enciclopedia no solo incluía artículos de filósofos; también daba gran importancia a los oficios y técnicas. Recogía láminas sobre maquinarias, manufacturas y procesos productivos. Eso expresa el espíritu ilustrado: un saber ligado al trabajo, a la técnica y al progreso material.
7. El despotismo ilustrado
7.1 Concepto y origen
El despotismo ilustrado fue una forma de gobierno del siglo XVIII que intentó conciliar el absolutismo con algunas ideas moderadas de la Ilustración. Un grupo de monarcas europeos, influidos por los filósofos y temerosos de que las ideas ilustradas terminaran en una revolución, decidió aplicar reformas modernizadoras sin renunciar a su poder absoluto.
Su lema característico, atribuido al emperador José II de Austria, lo resume bien: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Es decir: el rey será el primer servidor del Estado y promoverá el bienestar de sus súbditos, pero no les pedirá opinión ni compartirá el poder. El pueblo es objeto de reformas, no sujeto participante.
El despotismo ilustrado fue, por tanto, una lectura moderada y selectiva de la Ilustración: se adoptaron las ideas de progreso, reforma educativa, racionalización administrativa y tolerancia religiosa, pero se rechazó la crítica a la monarquía absoluta y a la soberanía popular. Los déspotas ilustrados no estaban dispuestos a ceder poder ni a aceptar constituciones o parlamentos que limitaran su autoridad.
7.2 Características generales
- Centralización administrativa: fortalecimiento del Estado y de la burocracia para hacer más eficiente el gobierno. Se buscó uniformar leyes, impuestos y administración.
- Reformas educativas: fomento de la educación, creación de academias, apoyo a la investigación científica y difusión de conocimientos útiles, aunque siempre bajo control estatal.
- Reformas religiosas: tolerancia hacia minorías religiosas y mayor control del Estado sobre la Iglesia. En países católicos se intentó limitar el poder político del clero y, en algunos casos, se expulsó a la Compañía de Jesús por su influencia.
- Reformas económicas: reducción parcial de trabas al comercio, fomento de la agricultura y la industria, construcción de obras públicas y mejora de las comunicaciones.
- Reformas jurídicas: humanización de las penas y simplificación de la legislación.
- Persistencia del absolutismo: ninguna de estas reformas implicó la participación popular ni la limitación constitucional del poder real. El rey seguía siendo la única fuente de autoridad.
7.3 Reformas concretas del despotismo ilustrado
Para tu examen, conviene agruparlas así:
Reformas administrativas
- Incremento de la burocracia estatal.
- Centralización de instituciones y racionalización de la administración.
- Uniformidad fiscal y legal dentro del territorio.
- Creación de intendencias o divisiones administrativas para controlar mejor el reino.
Reformas educativas y culturales
- Apoyo a la investigación científica.
- Fundación de academias, sociedades económicas y colegios.
- Extensión de la educación a sectores populares, aunque de manera limitada.
- Promoción de las “ciencias útiles”: agronomía, ingeniería, medicina, navegación.
Reformas religiosas
- Política de tolerancia religiosa hacia protestantes u otras minorías.
- Mayor control del Estado sobre la Iglesia: regalismo.
- Limitación de privilegios del clero y, en algunos casos, expulsión de los jesuitas.
Reformas económicas
- Fomento de la agricultura y de las manufacturas.
- Supresión de algunos monopolios y aduanas internas.
- Construcción de caminos, canales y puertos.
- Reparto más equitativo de impuestos.
Reformas judiciales
- Simplificación de leyes.
- Supresión de penas crueles y de la tortura en algunos casos.
7.4 Principales déspotas ilustrados
Los casos más representativos suelen preguntarse en los exámenes.
Federico II de Prusia (1740-1786)
- Amigo de Voltaire y cultivado en las letras.
- Modernizó la administración prusiana, promovió la educación y la tolerancia religiosa.
- Fomentó la agricultura, la industria y el comercio.
- Reformó la justicia y se presentó como “el primer servidor del Estado”.
- Mantuvo un ejército poderoso y un poder absoluto; no dio participación política al pueblo.
José II de Austria (1765-1790)
- Hijo de María Teresa y hermano de María Antonieta.
- Uno de los más radicales en sus reformas: abolió la servidumbre, proclamó la tolerancia religiosa, redujo el poder de la Iglesia y reformó la administración y la justicia.
- Es a quien se atribuye la frase «Todo para el pueblo, pero sin el pueblo».
- Muchas de sus reformas generaron resistencias y tuvieron que revertirse.
Catalina II de Rusia (1762-1796)
- La “Grande”, déspota ilustrada a pesar de que su país era de los más atrasados de Europa.
- Mantuvo correspondencia con filósofos ilustrados, promovió la cultura y la educación.
- Intentó algunas reformas administrativas y educativas, pero su política interna fue conservadora: fortaleció el poder de la nobleza y reprimió las demandas campesinas.
- Su despotismo ilustrado fue, en gran medida, más apariencia que reforma real.
Carlos III de España (1759-1788)
- El mejor exponente del despotismo ilustrado en el mundo hispano.
- Aplicó las reformas borbónicas en España y en América, que buscaban modernizar el Estado, aumentar los ingresos de la Corona y reforzar el control colonial.
- Expulsó a los jesuitas (1767) por considerarlos un obstáculo a la autoridad real.
- Fomentó la agricultura, las manufacturas, el comercio y las obras públicas.
- Creó las Sociedades Económicas de Amigos del País y promovió las ciencias útiles.
Relación con el Perú:
Las reformas de Carlos III se sintieron en el virreinato del Perú: se crearon nuevas intendencias, se reorganizó la administración fiscal, se promovieron expediciones científicas y se reforzó el control sobre la Iglesia. También se aplicaron medidas económicas que afectaron a comerciantes y productores locales. La Ilustración y el reformismo borbónico son un contexto fundamental para entender el descontento criollo y la crisis del orden colonial que estallará con la independencia.
7.5 Límites y contradicciones del despotismo ilustrado
El despotismo ilustrado contenía una tensión interna que lo hizo inviable a largo plazo:
- Pretendía modernizar la sociedad sin cambiar la estructura de poder.
- Reformaba la administración, la economía y la educación, pero no aceptaba la participación política ni la igualdad jurídica.
- Al promover la educación y la difusión de ideas ilustradas, creó el caldo de cultivo para que las propias elites y sectores medios exigieran libertades políticas.
- Por eso, muchos déspotas ilustrados terminaron atrapados entre las resistencias de la nobleza y el clero, por un lado, y las demandas de la burguesía ilustrada, por el otro.
La frase de José II lo resume: el despotismo ilustrado hizo reformas para el pueblo, pero sin el pueblo. Esa contradicción explica por qué, al final del siglo XVIII, el modelo entró en crisis: las revoluciones liberales (Estados Unidos, Francia) demostrarían que ya no bastaba con reformar desde arriba; hacía falta fundar el poder en la soberanía popular.
8. La Ilustración y la burguesía: el problema de la nobleza y el dinero
Un aspecto que a veces se pregunta es la relación entre la Ilustración y los cambios sociales de la nobleza. La fuente del Cepre menciona que en Europa, a mediados del siglo XVIII, la naturaleza de la nobleza fue alterada debido al poder del dinero. Esto significa que la burguesía enriquecida empezó a comprar títulos nobiliarios o a acceder a la llamada “nobleza de toga” (nobleza de servicio administrativo) frente a la antigua nobleza de sangre.
Este fenómeno es importante porque muestra la descomposición del Antiguo Régimen desde adentro: la monarquía necesitaba dinero y vendía cargos y títulos; la burguesía pagaba y accedía a posiciones privilegiadas, generando tensiones dentro de la propia nobleza.
Cuidado
Errores frecuentes
- Confundir Ilustración con ateísmo. No todos los ilustrados eran ateos; muchos eran deístas o defendían simplemente la tolerancia religiosa y el control del poder eclesiástico.
- Identificar despotismo ilustrado con democracia o monarquía constitucional. El déspota ilustrado seguía siendo un monarca absoluto; aplicaba reformas, pero no compartía el poder ni aceptaba soberanía popular.
- Pensar que la Ilustración propuso únicamente la república. Hubo propuestas variadas: monarquía constitucional (Voltaire, Montesquieu) y república (Rousseau). La idea común era limitar el poder absoluto, no necesariamente abolir la monarquía.
- Confundir fisiocracia con liberalismo clásico. La fisiocracia atribuía la riqueza a la tierra (agricultura); Adam Smith, al trabajo y especialmente a la industria. Ambos criticaban el mercantilismo, pero diferían en la fuente de la riqueza.
- Atribuir la división de poderes a Rousseau. La separación de poderes es de Montesquieu; Rousseau enfatizó la soberanía popular y la voluntad general.
- Creer que la Enciclopedia fue una simple obra enciclopédica neutral. Fue un instrumento de difusión militante de las ideas ilustradas, y por ello fue censurada.
- Ubicar la Ilustración como un movimiento solo francés. Aunque su centro fue Francia, tuvo representantes y difusión en Inglaterra, Alemania, Italia, España y América.
- Pensar que el despotismo ilustrado eliminó el mercantilismo por completo. Aplicó reformas liberalizadoras parciales, pero el Estado seguía interviniendo en la economía y el proteccionismo no desapareció del todo.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
A continuación te presento cuatro ejemplos nuevos, de dificultad creciente, con su resolución paso a paso. No son preguntas de admisión textuales, pero simulan su estilo.
Ejemplo 1 (básico)
Pregunta:
Un estudiante lee que los ilustrados defendieron la idea de que el poder político no proviene de Dios, sino del consentimiento de los gobernados, y que el gobernante debe proteger los derechos naturales de vida, libertad y propiedad. ¿A qué autor se asocia de manera más directa esta idea?
Alternativas:
A) Montesquieu
B) Voltaire
C) John Locke
D) Adam Smith
E) Rousseau
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (intermedio)
Pregunta:
Dos economistas del siglo XVIII coinciden en criticar las aduanas, los monopolios y los reglamentos que el Estado impone a la producción y al comercio. Sin embargo, uno sostiene que la riqueza proviene de la tierra y el otro, del trabajo libre y de la industria. ¿Qué escuelas representan, respectivamente?
Alternativas:
A) Mercantilismo y liberalismo
B) Fisiocracia y liberalismo clásico
C) Liberalismo y mercantilismo
D) Fisiocracia y mercantilismo
E) Proteccionismo y fisiocracia
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (avanzado)
Pregunta:
Un monarca europeo promueve la tolerancia religiosa, abole la servidumbre y fomenta la educación técnica, pero disuelve las asambleas provinciales y concentra aún más la administración. Un filósofo ilustrado de su corte elogia sus reformas, pero le recuerda que el poder debe radicar en la nación y no en la voluntad del rey. Esta situación refleja mejor
Alternativas:
A) la realización plena del programa político de Rousseau.
B) la contradicción entre el reformismo ilustrado y el absolutismo.
C) el fracaso total del despotismo ilustrado desde sus inicios.
D) la aplicación de la división de poderes de Montesquieu.
E) la influencia de Adam Smith en la política europea.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (difícil, de integración)
Pregunta:
“Todo para el pueblo, pero sin el pueblo” y “Sapere aude” son dos frases que se asocian, respectivamente, a dos actitudes del siglo XVIII. ¿Cuál es la relación más correcta entre ambas?
Alternativas:
A) Ambas defienden la democracia directa.
B) La primera expresa el programa del despotismo ilustrado; la segunda, la autonomía intelectual propuesta por Kant.
C) La primera corresponde a Rousseau; la segunda, a Voltaire.
D) La primera representa la monarquía constitucional; la segunda, la crítica religiosa.
E) Ambas fueron el lema de la Revolución francesa.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
El pensamiento ilustrado no se quedó en los libros. Su primera gran aplicación revolucionaria ocurrió al otro lado del Atlántico, en las Trece Colonias inglesas. Cuando los colonos norteamericanos protestaron contra los impuestos y las restricciones comerciales impuestas por Londres, usaron argumentos ilustrados: defendieron la libertad individual, la soberanía popular y el derecho de resistencia frente a un gobierno que violaba el pacto. La Declaración de Independencia de 1776, redactada por Thomas Jefferson, fue una síntesis de las ideas de Locke y de la Ilustración. Por eso, al pasar al tema de la Independencia de los Estados Unidos, verás cómo estas ideas dejaron de ser teoría y se convirtieron en el fundamento de un nuevo Estado, y cómo esa experiencia inspiró a su vez a la Revolución francesa y a los movimientos independentistas hispanoamericanos.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión y 12 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
