
Sociedad y economía colonial
Comprende cómo la minería, el tributo, la mita y el comercio articularon la sociedad y la economía colonial, y aprenderás a explicar sus jerarquías de poder y riqueza.
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El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
En el tema anterior, «Orden virreinal», viste cómo la Corona española montó el esqueleto político-administrativo del Virreinato del Perú: virrey, audiencias, corregidores, cabildos, etc. Pero un esqueleto no funciona sin un cuerpo: la economía y la sociedad. Este tema estudia ese cuerpo. ¿De qué vivía el Virreinato? ¿Quiénes producían? ¿Cómo se repartían la riqueza y el poder? ¿Qué grupos existían y cómo se relacionaban?
La respuesta a estas preguntas te permitirá entender la lógica profunda del dominio colonial. No se trataba solo de "España gobernaba y los indios obedecían"; era un sistema donde la minería, el tributo, la mita, el comercio monopólico y la jerarquía de castas estaban conectados. Por ejemplo, para que Potosí produjera plata se necesitaba azogue de Huancavelica, mitayos traídos de reducciones, coca para sostener a los trabajadores y un comercio que llevara la plata a Europa. Todo formaba una cadena.
Además, este tema es de los más preguntados en el examen de San Marcos porque mezcla conceptos institucionales (encomienda, mita, caja de comunidad) con consecuencias sociales (desestructuración andina, esclavitud, educación colonial). Dominarlo te dará la base para el tema siguiente, «Reformas borbónicas», porque las reformas del siglo XVIII son precisamente la respuesta a las crisis y contradicciones de este modelo que nace hacia 1600.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Para entender este tema conviene recordar algunos elementos:
- La creación del Virreinato: en 1542, mediante las Nuevas Leyes de Indias, el rey Carlos V creó el Virreinato del Perú. El primer virrey fue Blasco Núñez de Vela. Las Nuevas Leyes suprimieron el carácter perpetuo de las encomiendas. Este dato ya lo viste en «Orden virreinal».
- El virrey Francisco de Toledo (1569-1581): es la figura central de la organización del Perú colonial. Llegó después de años de guerras civiles entre conquistadores y resistencia inca en Vilcabamba. Toledo reordenó la economía y la sociedad: dio marco legal a la mita, creó reducciones, reorganizó el tributo, estableció la Casa de la Moneda en Potosí, entre otras medidas. Muchas preguntas de admisión giran en torno a él.
- La economía andina antes de la conquista: en el Tahuantinsuyo, los ayllus entregaban tributo en trabajo (en tierras del Inca, en obras públicas, en la mita) a cambio de protección y recursos que entregaba el Estado. Los lazos de reciprocidad y redistribución organizaban la economía. Este contraste será clave para entender la ruptura colonial: el tributo pasó de ser en trabajo a ser en dinero, y la mita se puso al servicio de particulares españoles.
Con estos cimientos, ya puedes entrar al tema.
La lógica económica del Virreinato: mercantilismo y extracción
La economía colonial no era libre. Respondía a una doctrina económica europea llamada mercantilismo. En su versión española, el mercantilismo se centró sobre todo en la acumulación de metales preciosos: oro y plata. España consideraba que la riqueza de una nación dependía de la cantidad de oro y plata que poseyera. Por eso, el objetivo principal del Virreinato del Perú fue acumular y trasladar a España la mayor cantidad posible de metales preciosos.
Pero este mercantilismo español era, según algunos historiadores, incompleto: a diferencia de otras potencias, España no desarrolló una gran producción manufacturera; se limitó a exportar materias primas de América e importar productos elaborados de otros países europeos. Esta idea aparece en las fuentes al hablar del mercantilismo como "bullonismo" (de "bullion", lingote). En consecuencia, la economía colonial se orientó a la extracción de recursos naturales, en especial la minería.
El modelo se sostenía sobre tres pilares:
- La minería, especialmente la plata de Potosí.
- La explotación del trabajo indígena, a través de la mita, el tributo en dinero y el yanaconaje.
- El monopolio comercial, que aseguraba que toda la riqueza pasara por manos españolas.
Estos tres pilares estaban integrados: la minería demandaba trabajo y productos agrícolas; el tributo obligaba a los indígenas a vender su trabajo para obtener dinero; el comercio canalizaba la plata hacia España.
La minería: el corazón del sistema colonial
Si tuvieras que definir la economía colonial en una sola palabra, sería minería. Fue la actividad más importante durante los siglos XVI y XVII, y convirtió al Perú en el principal proveedor de plata de la monarquía hispánica.
Potosí y Huancavelica
Dos centros mineros fueron claves:
- Potosí (actual Bolivia, entonces parte de la Audiencia de Charcas, dentro del Virreinato del Perú): su gran veta de plata fue descubierta en 1545 y se convirtió en la mina de plata más famosa del mundo. La montaña de Potosí, el Cerro Rico, produjo cantidades enormes de plata.
- Huancavelica (actual Perú): su mina de azogue (mercurio) fue descubierta en 1563. El azogue era imprescindible para refinar la plata mediante la técnica de la amalgamación. Sin mercurio de Huancavelica, la plata de Potosí no podía extraerse en grandes cantidades.
Esta complementariedad entre Potosí (plata) y Huancavelica (mercurio) fue uno de los ejes de la economía colonial peruana. El tráfico entre ambas zonas era constante.
La mita minera y la técnica de amalgamación
Al inicio, la minería usaba mano de obra voluntaria o encomendada, pero era insuficiente. El virrey Francisco de Toledo institucionalizó la mita minera en la década de 1570. Aprovechó una institución andina, la mita, pero la transformó: ya no era trabajo por turnos para el Estado inca, sino trabajo forzado de indígenas para los empresarios mineros españoles.
¿Cómo funcionaba la mita colonial?
- La población indígena de las comunidades (reducciones) entre 18 y 50 años debía prestar servicios en minas.
- Se calculaba una cuota anual que cada comunidad debía enviar a Potosí o Huancavelica.
- Los mitayos trabajaban en turnos, generalmente una semana de trabajo continuo y semanas de descanso, pero durante el tiempo de servicio vivían en condiciones muy duras.
- Recibían un salario muy bajo (o a veces solo parte de él), por debajo del de los trabajadores libres.
La mita minera es el ejemplo más claro de la desestructuración de la economía andina: desviaba la mano de obra de la producción agrícola de los ayllus, provocando escasez de alimentos y hambrunas.
Para procesar la plata se usaba la amalgamación con azogue (mercurio): el mineral triturado se mezclaba con mercurio, que se adhería a la plata y la separaba de la ganga. Luego se calentaba la mezcla para que el mercurio se evaporara y quedara la plata pura. Esta técnica, junto con la mita, permitió un gran aumento de la producción desde la década de 1570.
La Casa de la Moneda y el ciclo de la plata
Para controlar la plata y facilitar su acuñación, el virrey Toledo decretó el establecimiento de la Casa de la Moneda en Potosí. Con ello, la plata se convertía en monedas que podían circular y ser enviadas a España.
El ciclo económico de la plata podía resumirse así: Potosí producía el mineral; Huancavelica enviaba el azogue; los mitayos extraían y procesaban; la plata se refinaba y se acuñaba; luego se transportaba al puerto del Callao o por el interior hacia el Atlántico; finalmente la Corona cobraba el famoso quinto real (un impuesto del 20% sobre la producción).
A fines del siglo XVIII, minas como las de Cerro de Pasco enfrentaban escasez de mano de obra indígena y falta de inversión. En ese contexto, los propietarios recurrieron al enganche: un sistema por el cual se adelantaba dinero o bienes a un trabajador (generalmente indígena), quien quedaba obligado a pagar la deuda con su trabajo. Muchas veces la deuda se heredaba o se acumulaba, creando una forma de servidumbre por deudas.
La tierra y el trabajo: haciendas, yanaconas y esclavos
La agricultura colonial no era una actividad independiente; estaba subordinada a la minería y a las ciudades. Las haciendas abastecían de alimentos, coca, mulas y otros productos a los centros mineros y a los mercados urbanos.
El latifundio y los cultivos regionales
La principal unidad productiva agrícola fue el latifundio (gran propiedad territorial en manos de españoles). A diferencia de la encomienda (que no entregaba propiedad de la tierra), la hacienda sí implicaba propiedad sobre la tierra. Muchas haciendas se formaron legalizando tierras quitadas a las comunidades indígenas mediante un impuesto llamado composición.
Los cultivos se distribuían por regiones:
- Costa norte: azúcar (Lambayeque, Lima), algodón (Piura, Ica).
- Costa sur: olivo (Moquegua).
- Sierra: maíz, coca (ceja de selva), cereales; abastecían a ciudades y minas.
- Sierra central: azúcar en Junín.
Esta distribución regional muestra que la agricultura colonial se organizó según las necesidades del mercado interno colonial y de los centros mineros.
El yanaconaje
En la sierra, las haciendas no usaban principalmente esclavos (que eran caros y no se adaptaban bien a la altura), sino yanaconas. El yanaconaje colonial fue una forma de explotación: el indígena recibía una pequeña parcela de tierra solo en usufructo (no en propiedad) a cambio de entregar su servicio personal al hacendado. En la práctica, el yanacona quedaba atado a la hacienda y debía trabajar para el patrón durante mucho más tiempo del que dedicaba a su propia parcela. Algunas fuentes señalan que, de 365 días, el yanacona trabajaba solo unos pocos días para sí mismo y el resto para el hacendado o en otras obligaciones; aunque estas cifras son ilustrativas del desequilibrio, lo importante es que el yanaconaje implicaba servicio personal casi permanente.
Muchos yanaconas eran indígenas fugitivos de las reducciones que preferían estar bajo la tutela de un hacendado antes que ser reclutados para la mita o perseguidos por el corregidor. Esto no significaba que su situación fuera buena, sino que elegían el "mal menor" dentro de un sistema de opresión.
La esclavitud africana
En las haciendas de la costa, especialmente en las plantaciones de azúcar, algodón y vid, se empleó masivamente esclavos africanos. La población indígena costeña había disminuido drásticamente por las epidemias y la explotación, y los africanos esclavizados fueron introducidos como mano de obra forzada.
Los esclavos provenían de la costa occidental de África (por ejemplo, de regiones como Guinea, Congo, Angola) y eran vendidos en los puertos. Los esclavos cristianizados eran bautizados antes o después de llegar a América, pero su condición de esclavos no cambiaba: eran considerados propiedad de sus amos.
Un término importante es cimarrón: esclavo que huía del trabajo opresivo en busca de libertad. Los cimarrones formaban asentamientos libres llamados palenques (o quilombos, término más usado en Brasil). En el Perú colonial, los palenques existieron en zonas alejadas de la costa y la selva. Además, había esclavos ladinos (que hablaban español y estaban adaptados a la vida colonial) y bozales (recién llegados de África).
Los obrajes: producción textil colonial
Los obrajes fueron talleres manufactureros dedicados principalmente a la producción de textiles, es decir, tejidos de lana y algodón. Eran un intento de producir localmente los paños que la colonia necesitaba, para no depender totalmente de las importaciones europeas.
Los obrajes se ubicaban sobre todo en la sierra, donde había lana de oveja y alpaca. Las comunidades indígenas dedicadas al pastoreo y a la crianza de ovejas eran las principales proveedoras de la materia prima. La mano de obra de los obrajes era mayoritariamente indígena: mitayos, presos, huérfanos y trabajadores concertados. Las condiciones eran muy duras; algunos obrajes fueron denunciados como "cárceles" disfrazadas.
Durante los siglos XVI y XVII los obrajes abastecieron a la población colonial y a los centros mineros. Sin embargo, en el siglo XVIII enfrentaron una crisis: sus precios eran variables entre 1740 y 1781, pero en los diez años siguientes cayeron estrepitosamente. ¿La razón? El gran flujo de textiles británicos ingresados a Potosí a través del puerto de Buenos Aires. La competencia de los textiles europeos, más baratos o de mejor calidad, arruinó a los productores locales.
El comercio colonial: monopolio, flotas y contrabando
El comercio colonial se organizó en los siglos XVI y XVII sobre dos principios:
- Monopolio: solo España podía comerciar con sus colonias americanas. Ninguna colonia podía comerciar directamente con otras potencias europeas.
- Exclusivismo: dentro del monopolio, solo algunos puertos estaban autorizados para realizar operaciones mercantiles. En España, los puertos autorizados fueron Sevilla y luego Cádiz. En América, los puertos principales fueron Veracruz (México), Cartagena de Indias (Colombia), Portobelo (Panamá) y el Callao (Perú).
La Casa de Contratación y el sistema de flotas
Para controlar este comercio, la Corona creó la Casa de Contratación de Sevilla (1503). Sus funciones eran:
- Controlar y regular el comercio y la navegación entre España y las Indias.
- Autorizar el flujo de migrantes a América, teniendo en cuenta su nacionalidad y religión (solo se permitía a católicos viejos, sin antecedentes de herejía).
- Cobrar impuestos y registrar las mercancías.
- Reunir información geográfica y náutica.
La Casa de Contratación era, por tanto, el organismo que fiscalizaba el monopolio comercial.
Para proteger las mercancías y evitar ataques, se estableció el sistema de flotas y galeones. Los barcos no viajaban solos, sino en convoyes armados. La flota de galeones tenía la función de defenderse de piratas y corsarios que asaltaban en el Caribe y el Atlántico.
Las rutas eran fijas: la flota salía de Sevilla/Cádiz hacia Veracruz o Portobelo; desde allí las mercancías se distribuían por tierra o por el Pacífico hacia el Callao. El Callao era el gran puerto del Virreinato del Perú en el Pacífico. Potosí enviaba su plata hacia el Callao o hacia el Atlántico (vía Buenos Aires, aunque esta ruta fue poco usada hasta el siglo XVIII).
El contrabando y la crisis del monopolio
El monopolio era difícil de sostener. Como España no producía todos los bienes que las colonias necesitaban, los productos debían comprarse a otros países europeos, lo que encarecía los precios. Esto incentivó el contrabando, es decir, el comercio ilegal con potencias como Inglaterra, Holanda o Francia, realizado por puertos no autorizados o por puertos autorizados con mercancías no registradas. En el Virreinato del Perú, el contrabando ingresaba por Buenos Aires, el Atlántico sur y las costas del Pacífico.
El contrabando fue una de las razones de la crisis del monopolio comercial. Hacia el siglo XVIII, el sistema de flotas ya era lento e ineficiente; las reformas borbónicas intentarían reorganizarlo (tema siguiente).
La sociedad colonial: estamentos y castas
La sociedad colonial era profundamente desigual y jerárquica. No era solo una diferencia entre ricos y pobres, sino una jerarquía basada en el origen étnico y el color de la piel, con consecuencias legales y sociales.
República de españoles y república de indios
La Corona intentó organizar la sociedad en dos "repúblicas" separadas:
- República de españoles: formada por los peninsulares (nacidos en España) y los criollos (hijos de españoles nacidos en América). Tenían los privilegios, los cargos principales y las propiedades.
- República de indios: formada por la población indígena. En teoría, debía ser protegida y evangelizada, a cambio de pagar tributo y trabajar. En la práctica, fue explotada y despojada.
Esta separación nunca fue absoluta: el mestizaje y la convivencia la desbordaron. Pero sirvió para organizar el dominio y el cobro del tributo.
Los grupos sociales
Podemos distinguir:
- Españoles peninsulares: nacidos en España. Ocupaban los principales cargos de gobierno (virrey, oidores, corregidores). Se sentían superiores a los criollos.
- Criollos: españoles nacidos en América. Eran hacendados, comerciantes, clérigos; tenían riqueza, pero muy poco acceso a los altos cargos políticos, lo que generó resentimiento.
- Indígenas: la mayoría de la población. Divididos en nobleza indígena (curacas y sus descendientes, reconocidos por la Corona) y comuneros (tributarios). Pagaban tributo y realizaban mita.
- Mestizos: hijos de español e indígena. Eran considerados castas, con un estatus intermedio e incierto; no pagaban el tributo indígena ni tenían los derechos plenos de los españoles.
- Esclavos africanos: en la base de la sociedad, eran propiedad.
Además, existían las llamadas castas: mulatos, zambos, tercerones, etc., producto de mezclas entre europeos, indígenas y africanos. Eran discriminados y tenían restricciones legales.
La encomienda
La encomienda fue una de las instituciones más tempranas y controvertidas. Consistía en un "encargo" de un grupo de indígenas a un español (encomendero) para que este cobrara el tributo y, a cambio, se encargara de adoctrinarlos en la fe católica. No entregaba la propiedad de la tierra ni el dominio sobre las personas, solo el derecho a percibir el tributo.
Al principio, los encomenderos también podían exigir trabajo personal, pero las Nuevas Leyes de 1542 suprimieron este abuso y quitaron la perpetuidad de las encomiendas. Sin embargo, la encomienda siguió existiendo durante el siglo XVI como fuente de ingresos.
Las reducciones
Una de las políticas más importantes del virrey Toledo fue la creación de las reducciones (también llamadas "pueblos de indios"). Consistió en concentrar a la población andina, que tradicionalmente vivía dispersa en el territorio, en pueblos trazados a la manera española.
Los objetivos de las reducciones eran:
- Facilitar la evangelización: tener a los indígenas reunidos permitía a los doctrineros enseñar la doctrina católica.
- Controlar el trabajo: era más fácil censar a los tributarios y reclutarlos para la mita minera.
- Evitar la evasión del tributo: un indígena que vivía disperso podía esconderse; en una reducción, no.
- Vigilar a la población: el corregidor y el cacique podían mantener el control.
Las reducciones tuvieron un impacto enorme: cambiaron el patrón de asentamiento andino, facilitaron el acceso de los funcionarios coloniales y desestructuraron las formas tradicionales de vida comunitaria.
El cacicazgo
El cacique (o curaca) era la autoridad tradicional andina. La Corona lo reconoció e integró al sistema colonial como intermediario entre la población indígena y el Estado español. Su rol fue trastocado: ya no era solo el jefe étnico que redistribuía y mantenía la reciprocidad, sino que se convirtió en un engranaje del sistema colonial.
Funciones de los caciques en la Colonia:
- Cobrar el tributo indígena a sus indios y entregarlo al corregidor.
- Asegurar el cumplimiento de la mita minera: organizar el envío de mitayos a Potosí o las haciendas.
- Administrar las tierras de la comunidad, el trabajo y los bienes de su repartimiento.
- Actuar como nexo entre la comunidad y el corregidor, la Iglesia o el hacendado.
A cambio, los caciques estaban exentos de pagar el tributo y podían recibir ciertos privilegios. Muchos continuaron practicando la reciprocidad y redistribución con sus gobernados, lo que les daba legitimidad ante la comunidad.
Corregidores y repartos mercantiles
El corregidor era el funcionario español encargado de administrar una circunscripción llamada corregimiento, donde vivía la población indígena. En el tema anterior viste su papel administrativo; aquí interesa su papel económico y social.
Los corregidores tenían dos funciones problemáticas:
- Cobraban el tributo indígena: debían reunir el dinero de los indígenas y entregarlo a la Real Hacienda, pero frecuentemente cobraban de más y se quedaban con la diferencia.
- Realizaban el "reparto mercantil": consistía en la venta forzosa de mercancías a los indígenas. El corregidor repartía bienes (mulas, telas, espejos, cuchillos, etc.) y obligaba a los indígenas a comprarlos a precios altísimos, con la excusa de que era para su beneficio. Esto generaba grandes ganancias ilícitas y explotación.
El reparto mercantil fue una de las principales causas del descontento indígena y de rebeliones como la de Túpac Amaru II (siglo XVIII).
El tributo indígena y las cajas de comunidad
En el Tahuantinsuyo, como sabes, el tributo se pagaba con trabajo. En el régimen colonial, el tributo se pagaba en dinero. Esto obligó a los indígenas a vender su trabajo o sus productos para obtener moneda, integrándolos forzosamente a la economía de mercado.
El tributo era obligatorio para los indígenas varones entre 18 y 50 años (los "tributarios"). Las cuotas se fijaban por comunidad.
Para ayudar a las comunidades a pagar su tributo y sostener sus necesidades, existían las cajas de comunidad: fondos comunitarios formados con el dinero de los indígenas (por ejemplo, de la venta de productos de tierras comunales). Estas cajas estaban controladas por el corregidor, el cacique y el doctrinero. Su función era cubrir los gastos de la comunidad y, en particular, cubrir las cuotas faltantes de los tributarios que no podían cumplir con sus obligaciones.
El paso del tributo en trabajo al tributo en dinero fue una transformación profunda: destruyó la lógica de reciprocidad y redistribución andina, porque el dinero no se redistribuía a la comunidad, sino que salía hacia la Corona y los particulares españoles.
Balance: la desestructuración del mundo andino y las contradicciones del modelo
Hacia 1600 el modelo colonial estaba plenamente consolidado. Pero sus contradicciones eran evidentes:
- La economía andina se desestructuró: el tributo en dinero, la mita y las reducciones rompieron la reciprocidad y redistribución andinas. La producción agrícola nativa cayó, generando escasez y hambrunas.
- El colapso demográfico: las guerras, las epidemias y la explotación redujeron drásticamente la población indígena. Este es un dato que las fuentes destacan: la mano de obra desviada a la minería incrementó la mortalidad y el desabastecimiento.
- La sociedad se racializó: castas y estamentos se jerarquizaron por origen, generando tensiones.
- El monopolio comercial era ineficiente: el contrabando crecía y el sistema de flotas se volvía lento. Los obrajes locales quebraron ante la competencia británica en el siglo XVIII.
Estas contradicciones explican por qué, en el siglo XVIII, los Borbones intentaron reformar la administración, el comercio y la fiscalidad. El tema siguiente, «Reformas borbónicas», estudiará esas medidas y sus consecuencias, como las rebeliones andinas.
Cuidado
Errores frecuentes
- Confundir encomienda con propiedad de tierras: la encomienda solo entregaba el derecho a cobrar tributo, no la propiedad de la tierra. La tierra se obtenía por mercedes, composiciones o compra.
- Pensar que la mita colonial era igual a la incaica: en el Tahuantinsuyo la mita era trabajo por turnos para el Estado, con reciprocidad; en la Colonia fue trabajo forzado para particulares españoles y no retribuía a las comunidades.
- Creer que la Inquisición juzgaba a los indígenas: los indígenas estaban exceptuados; la Inquisición se ocupaba de españoles, mestizos y otros.
- Confundir diezmo con tributo indígena: el diezmo era un impuesto eclesiástico pagado por españoles e indígenas; el tributo indígena era una carga que recaía solo sobre los indígenas.
- Confundir Casa de Contratación con Real Hacienda: la Casa de Contratación controlaba el comercio y la navegación entre España y las Indias; la Real Hacienda administraba los ingresos fiscales.
- Pensar que los esclavos trabajaban principalmente en la minería: en el Virreinato peruano, los esclavos se concentraron sobre todo en las haciendas costeñas; la minería andina utilizó principalmente mitayos indígenas.
- Creer que el yanacona era un esclavo: el yanacona era un trabajador indígena ligado a la hacienda por un vínculo de servidumbre, no una propiedad legal como el esclavo.
- Olvidar que el virrey Toledo fue el organizador de la economía colonial: mita minera, reducciones, Casa de la Moneda, etc., son medidas toledanas.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1 (dificultad básica)
Enunciado: Una institución colonial permitía a un español recibir el tributo de un grupo de indígenas con la obligación de adoctrinarlos en la fe católica. ¿Qué institución era esta?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (dificultad intermedia)
Enunciado: ¿Cuál fue la medida del virrey Francisco de Toledo que permitió incrementar la producción de plata en Potosí mediante el trabajo forzado por turnos de indígenas de las reducciones?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (dificultad intermedia-alta)
Enunciado: El sistema comercial español de los siglos XVI y XVII prohibía a las colonias comerciar con potencias extranjeras y canalizaba todas las operaciones por puertos autorizados. ¿Qué institución controlaba este sistema y qué recurso se usaba para defender las naves mercantes de los ataques?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (dificultad alta)
Enunciado: Un historiador sostiene que el paso del tributo en trabajo durante el Tahuantinsuyo al tributo en dinero durante la Colonia no fue un simple cambio de forma, sino una transformación estructural de la economía andina. ¿Por qué?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
En este tema has visto cómo se organizaron la economía y la sociedad del Virreinato: minería, mita, tributo, comercio monopólico y una rígida jerarquía de castas. Pero ese modelo, consolidado hacia 1600, comenzó a mostrar graves fisuras: contrabando, crisis de los obrajes, abusos de corregidores, descontento indígena y una Corona que necesitaba más ingresos. Las Reformas Borbónicas del siglo XVIII intentarán corregir esas fisuras con medidas políticas, fiscales y militares (como las intendencias), aunque muchas de ellas generarán mayores tensiones y, finalmente, las rebeliones que estudiarás luego. Mantén presente este mapa económico y social, porque las reformas borbónicas actúan directamente sobre él.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión y 30 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
